«Los alumnos acaban imponiendo la música española en el mundo»

maría segade LA VOZ / SANTIAGO

FIRMAS

Vítor Mejuto

Casi noventa instrumentistas de veinte países asisten a los cursos

05 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Agustín León Ara lleva la música en los genes. Con 78 años, este tinerfeño no ha dejado de cultivar la pasión de sus padres en ningún momento de su vida, lo que le ha concedido múltiples premios y reconocimiento internacional. En 1959 fue condecorado como el alumno más distinguido de la segunda edición de Música en Compostela, y desde hace tres años el destino lo puso al mando de este curso que cumple ya su 57 edición. Nacido con el objetivo de dar a la música española un lugar más destacado en las salas y conservatorios del mundo, Música en Compostela instruirá hasta el 16 de agosto a 87 alumnos de veinte países para ser dignos embajadores musicales en todo el mundo, como lo es Agustín León Ara.

-¿Qué diferencia Música en Compostela de los demás cursos?

-Primordialmente que nos dedicamos en exclusiva a la información e interpretación de la música española. No enseñamos a Mozart ni a Beethoven, pero no porque los despreciemos, sino porque buscamos difundir la música nacional y enseñar a los extranjeros a interpretarla.

-¿Qué reputación tienen estos cursos a nivel mundial?

-Muy buena. Casi un 40 % de nuestros alumnos son extranjeros, procedentes de Corea, Chile, Argentina, Japón... y vienen a España porque quieren aprender su música, campo donde no tenemos competencia.

-¿Quiénes son los profesores?

-Intentamos contar todos los años con los mejores y cuando alguien se retira tenemos en cuenta a quien aconseja para su puesto. Este año están José López Calo, una eminencia en la musicología, el compositor Antón García, Roberto Fresco, el organista de la catedral madrileña de la Almudena o Ashan Pillai, el único extranjero que conoce la música española hasta tal punto que le ha dedicado cinco cedés.

-¿Qué contenidos ofrecen?

-Los alumnos traen preparadas las músicas que quieren aprender a tocar según sus gustos, y además aquí les enseñamos autores y temas que no conocen, además de cómo interpretarlos y difundirlos. En el curso y en la música se intenta potenciar personalidades, no estandarizar.

-¿Se percibe una evolución en el tipo de alumno?

-Siempre ha venido gente con gran talento. Por Música en Compostela han pasado desde Montserrat Caballé al famoso guitarrista de jazz inglés John Williams o David Russell, también famoso a nivel mundial por su virtuosismo con la guitarra y que actualmente vive en Vigo. Uno de mis alumnos es ahora violín principal de la ópera de Heidelberg. El nivel de los músicos aumenta con el tiempo. Cada vez tenemos más niños prodigio que avanzan tanto en la técnica que con trece años ya pueden hacer carrera internacional.

-¿Cómo cambian profesionalmente los que realizan el curso?

-Una vez que pasan por nuestras manos, intentan incluir lo aprendido en sus repertorios o en sus enseñanzas. Acaban imponiendo a nivel internacional la música española, lo que ayuda a su difusión y los convierte en unos perfectos embajadores.