El pasado 23 de marzo se cumplieron (vaya vértigo) sesenta años de la publicación del mítico primer elepé de Elvis Presley, que contenía doce temas -entre ellos, Blue Suede Shoes- y en el que estaba acompañado por Scotty Moore y compañía. La portada, con un Elvis en éxtasis rodeado por su nombre en letras en rosa y verde, fue imitada hasta la saciedad -entre los homenajes más célebres están el del London Calling de los Clash y la del single Sexo Chungo de Siniestro total, que rinde tributo más a la de los Clash que a la original- e, indudablemente, el disco marcó una época.
Pero hay una versión curiosa de este clásico que se ha convertido en un auténtico fetiche. Se trata del triple epé conocido como SPD-23. Es más o menos el elepé, pero dividido en tres discos y con carpeta triple que respeta la portada original. Se entregaba como obsequio promocional a aquellos clientes que adquirieron en aquel 1956 un tocadiscos Victrola de RCA Victor, discográfica que sacó el álbum y que debutaba en el mercado de los electrodomésticos y la alta fidelidad. Esta extraña versión del primer disco de Elvis pasó rápidamente a convertirse en un objeto de culto. En las últimas subastas ha alcanzado precios de escándalo, llegándose a pagar por un ejemplar 4.250 dólares en el 2009.