Profetas en ninguna tierra

Espe Abuín REDACCIÓN

GALICIA

Crónica | La doble nacionalidad de los barcos afectados

07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?anda en un barco alemán, pero, al oírlo, su acento evoca más al muelle coruñés de Oza que al puerto de Hamburgo. Y la factura que tiene en su mano no está escrita en el rudo germano, sino en el castellano diglósico de una firma de efectos navales gallega. El armador coruñés Vicente Lage aún no se ha curado de la indignación tras escuchar a la ministra de Pesca, Elena Espinosa, decir que la prohibición de faenar con rascos en aguas del Gran Sol y oeste de Irlanda y Escocia sólo afecta a buques extranjeros, cuando de forasteros sólo tienen el pabellón. «Os impostos pagámolos aquí e máis no país de bandeira, os tripulantes son de aquí e esta factura que me acaba de dar un cidadán español vouna pagar aquí a unha empresa de aquí», clama Vicente Lage, que ayer se hizo a la mar a bordo del Belén para realizar la que puede ser su última marea con rascos. ¿Y después qué? «¡Eu que sei!». El Belén tiene licencia de Alemania para pescar con rasco parte de la cuota de rape que la UE otorgó en diciembre a la flota germana. Tras la prohibición del arte de enmalle que emplea, la solución pasa por usar otro aparejo. El palangre sería lo más fácil, pero «o peixe sapo só se pode coller co rasco ou co arrastre». Y, hasta ahora, las hadas madrinas que mudan ratones en caballos de cuatro patas no tienen magia para que los 560 caballos de vapor que tiene de potencia el Belén se conviertan en los 1.200 que necesita un arrastrero ni para hacer que crezca de 30 a 40 metros. La única magia que espera Lage es que impere la cordura y que España asuma la defensa de un sector que genera un millar largo de puestos de trabajo. Que por una vez los abanderados tengan alguna tierra en la que ser profetas.