Las lecciones del «Prestige»

espe abuín REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Galicia se dota de una herramienta que le permitirá dar una respuesta ágil a un episodio de contaminación por cualquier sustancia peligrosa

15 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Frente a Galicia transitan cada año 40.000 buques. Y buena parte de ellos, en torno a 14.000, navegan con sustancias nocivas potencialmente peligrosas para el medio ambiente en su interior. Que alguna de esa mercancía acabe provocando un desastre ecológico no es algo impensable. Al contrario, hace escasos diez años 77.000 toneladas de fuel tiñeron de negro la costa gallega. Eran los que llevaba en su interior un petrolero que aún dormita a 150 kilómetros de Galicia y a 3.500 metros de profundidad: el Prestige.

De ese cascajo se sacaron muchas lecciones. Una, lo coja que estaba Galicia de medios públicos para hacer frente a las mareas negras. Otra, la falta de un plan para dar respuesta desde tierra a una emergencia. En el año 2004, Galicia publicó su primer plan de contingencias por contaminación marina en las rías, que en el 2006 quedó superado por otro texto que englobó a toda la costa gallega. Ese protocolo estuvo vigente hasta la semana pasada, cuando se publicó en el Diario Oficial de Galicia el denominado Plan Camgal (Plan Territorial de Continxencias por Contaminación Mariña Accidental de Galicia).

Respuesta ágil

El documento busca dar una respuesta ágil a cualquier episodio de contaminación marina. Y para analizar cuál sería la mejor réplica, el Plan Camgal lleva pareja una herramienta que, a golpe de clic, muestra toda la información disponible sobre medios de lucha contra la contaminación, carreteras de acceso, situación de los bancos marisqueros, vulnerabilidad de la costa, riesgos y peligros, corrientes marinas, salinidad, temperatura... Una herramienta que permite prever las consecuencias y derivas de las sustancias peligrosas vertidas al mar. Una herramienta que, según la conselleira, Rosa Quintana, convierte a Galicia, «unha vez máis, en exemplo para toda a Unión Europea».

El programa incorpora tanto un mapa de riesgo -resultante de analizar de manera exhaustiva los peligros existentes y la vulnerabilidad de la costa-, como un atlas de limpieza, que recomienda qué tipo de acciones deben acometerse según la zona en la que se produzca: «Si sabes el tipo de área, podrás elegir el tipo de respuesta; desde luego si se trata de áreas de humedal no puedes usar maquinaria», puso a modo de ejemplo Garbiñe Ayensa, jefa de la unidad documental y apoyo científico del Intecmar, que ha desarrollado esta herramienta.

También es posible comprobar las condiciones oceanográficas, importantes para determinar el tipo de respuesta, -«si hay oleaje es posible que no se puedan emplear barreras anticontaminación», ilustra Ayensa-. Y, sobre todo, la herramienta permite predecir la deriva de la mancha.

Cientos de simulaciones

En el Intecmar han hecho cientos de pruebas y simulaciones. Se han puesto en el caso de que hubiese un vertido de hidrocarburos, de una sustancia poco persistente en el agua, de otra de permanencia media y en el caso de otra muy difícil de eliminar, simularon derivas y determinaron las zonas en las que podrían acabar, sobre todo si el vertido procede de una embarcación en ruta hacia o por el corredor de Fisterra. En el caso de derrame de una sustancia persistente, lo más probable es que esta «se vaya a concentrar en las Rías Altas», señala Covadonga Salgado, directora del Intecmar. Si es de poca consistencia acabaría en el área de la Costa da Morte.