Obras para empresarios amigos a cambio de halógenos, trabajos y algún «detalle»
GALICIA
Lo que supuestamente sucedió en Castro de Rei durante el mandato del socialista Juan José Díaz Valiño comenzaba en el peldaño del enchufismo y amiguismo y subía al de la corrupción, según consideran los investigadores. Al parecer, adjudicaban obras a dedo, a los amigos o colaboradores.
De acuerdo con lo expuesto por el fiscal, en la acusación formulada contra ocho personas (el alcalde, tres ediles, la secretaria, un empresario y otras dos personas), Valiño presuntamente favoreció con sus adjudicaciones al empresario que contrató a su cuñada y al que le colocó unos halógenos en su casa. «¿Canto che debo?», le preguntó el regidor al contratista. «Non che vou cobrar nada», le respondió quien después logró la obra para suministrar energía a un campo de fútbol y a una piscina.
Pero de ahí se pasó a una adjudicación de obras de la Diputación, supuestamente a un empresario amigo del exalcalde y ex diputado provincial, por 795.110 euros. A posteriori ambos se citaron en una nave, dice el fiscal, y el empresario (ahora imputado) ofreció a su benefactor «un detalle». Los investigadores no llegaron a saber su naturaleza. Los aspirantes a las adjudicaciones cometían torpezas de gran calado. Presentaban mal la documentación. El exalcalde tuvo que dictarle a uno de ellos lo que tenía que escribir.
El exalcalde dictó a un empresario la solicitud para presentarse a
un concurso