
Convoca a la cúpula gallega del partido en Santiago para comunicar «al conjunto de los españoles» su compromiso de relanzar el partido en España como alternativa de gobierno. Ese paso dará inicio también al relevo en la Xunta a partir del 2 de abril
02 mar 2022 . Actualizado a las 13:15 h.Alberto Núñez Feijoo está dispuesto a dar el paso para convertirse en el nuevo líder del PP en España. Y para anunciarlo, para convertirse en candidato oficial a relevar a Pablo Casado, ha convocado para este miércoles por la tarde, a las 18 horas, la junta directiva del PPdeG, esto es, la cúpula mayor de su partido en Galicia. Están todos convocados en el pabellón Fontes do Sar. Allí, salvo inesperado giro de última hora, dirá que da ese paso con el objetivo de rescatar al partido de la crisis interna y devolverle su estatus de alternativa real de gobierno a Pedro Sánchez.
El jefe de la Xunta anunció la convocatoria tras la junta directiva nacional celebrada en un hotel madrileño, donde Casado se despidió y dio, a su manera, la alternativa a Feijoo. El dirigente gallego, a la salida de esa junta, explicó que primero hablará con sus compañeros para «ver, desde Galicia, cómo podemos ayudar y cómo podemos comprometernos ante la situación del partido». Después, anunció, se dirigirá a los afiliados del PP y, «lo que es más importante, al conjunto de los españoles», para comunicar su decisión «donde corresponde». Es decir, ante esa junta directiva gallega, el organismo en el que están representados los cargos electos, los responsables orgánicos, los afiliados, las juventudes y los líderes históricos del PPdeG, alrededor de 200 personas.
El presidente, fiel a su estilo, insistió en que ese es el marco porque «la forma es la garantía de las cosas», y pidió respeto para los procedimientos y las leyes, que en este caso, dijo, son los estatutos.
Feijoo invitó a los afiliados que quieran optar a la presidencia del PP a que den un paso al frente «y no tengan miedo». Él, añadió, no lo tuvo en el 2006, cuando afrontó la renovación del PP gallego y se convirtió en el sucesor de Manuel Fraga. «Y aquí estoy ahora», dijo a los periodistas que le rodeaban en Madrid.
Feijoo subrayó su confianza en la honorabilidad de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, a la que destacó como «un activo incuestionable del Partido Popular». No es un tema menor, porque ha sido precisamente un enfrentamiento entre Díaz Ayuso y Pablo Casado el que ha dado una segunda oportunidad al titular del Gobierno gallego para optar al liderazgo del PP. Feijoo ya era uno de los favoritos para dirigir el partido en el 2018, tras la moción de censura a Mariano Rajoy y la retirada de este. Declinó hacerlo al no ver claras las posibilidades. Y anunció su no también en Santiago (en un hotel), y también ante la junta directiva gallega.
Pero la situación ha cambiado desde entonces. El choque abierto por Ayuso, cuando denunció una presunta trama de espionaje contra ella organizada por Génova, y la respuesta de Casado, acusándola de favorecer a un familiar mediante contratos para la compra de mascarillas durante lo peor de la pandemia, desencadenó una crisis tan grave que se puso en duda incluso la pervivencia del PP. Un riesgo que, según los barones, solo Feijoo, tras cuatro mayorías absolutas consecutivas en Galicia, puede conjurar. Hay unanimidad y parece claro que no tendrá rival, al menos de entidad, ante el congreso de los días 1 y 2 en Sevilla.
A ese foro, Alberto Núñez Feijoo llegará como claro aspirante para un PP renovado que, confían distintos cargos de la formación en Galicia, será capaz de disputar el Gobierno al PSOE de Pedro Sánchez. Precisamente quien se encargará de organizar ese congreso será Esteban González Pons, un hombre de la máxima confianza del gallego.
El calendario para el relevo en el PPdeG y en la Xunta se inicia el 2 de abril
Con las fechas del congreso extraordinario fijadas (viernes 1 y sábado 2 de abril), Feijoo y los dos órganos que ahora mismo preside, la Xunta y el PPdeG, abren también un tiempo de relevos en paralelo, pero no necesariamente conectados entre sí. De momento, el único paso obligado por los estatutos orgánicos es dejar la dirección del partido en Galicia, como muy tarde, inmediatamente después de asumirla en Madrid.
A partir de ahí, hay una primera opción que es convocar un congreso extraordinario, aunque es improbable porque el último cónclave renovó todos los cargos en julio del 2021, y tiene vigencia hasta el 2025. Tampoco parece previsible que decida destituir a toda la directiva y poner una gestora al frente. Existe la posibilidad de que sea el comité ejecutivo, formado por 60 miembros, el que elija por acuerdo al nuevo presidente del PPdeG. O acudir a una cuarta vía, que consiste en dejar la presidencia vacante y que el partido sea comandado temporalmente por el secretario general y los vicesecretarios.
Esta opción es la que ofrece más sosiego para la reorganización en la Xunta porque evita señalar al sucesor (el presidente del PP es el candidato). Cuando deje la Xunta, el próximo presidente de la Xunta tendrá que ser uno de los 42 diputados que queden en O Hórreo. Antes tendrá que dimitir y cesar a todo el Consello de la Xunta. La elección del nuevo presidente, entre esos 42 diputados, tendrá que ser 30 días después. Entre esos diputados solo están solo dos miembros del actual Consello: el vicepresidente primero, Alfonso Rueda, que también es presidente del PP de Pontevedra (desde el 2016), y fue secretario xeral del PPdeG entre el 2006 y el 2016; y el vicepresidente segundo, Francisco Conde, conselleiro de Economía. En el Parlamento también están otros dos presidentes provinciales del PP, Diego Calvo (A Coruña) y Elena Candia (Lugo), y Pedro Puy, actual portavoz popular en la Cámara de O Hórreo.
Y aún quedaría otro posible paso de Feijoo: ir al Senado para un cara a cara regular con Pedro Sánchez, ya que no puede hacerlo en el Congresoi. Si sustituye a un senador por designación autonómica para tener un cargo que le permita confrontar con el presidente del Gobierno podría hacerlo entre mayo y julio, dejando Galicia a mitad de legislatura y dándole a su sucesor dos años por delante para asentarse; o demorar su desembarco definitivo en la capital de España más allá del verano.