Cuando es más difícil conseguir una ayuda que una entrada para Taylor Swift

GALICIA

Muchas subvenciones que se dan por orden de petición se agotan en minutos y complican el acceso a los solicitantes sin manejo informático
24 mar 2025 . Actualizado a las 15:01 h.Menos de tres horas tardó la cantante Taylor Swift en vender todas las entradas del que, inicialmente, iba a ser su único concierto en España el año pasado. El dato es meritorio y da fe del interés del público en la artista estadounidense, pero palidece al lado de la velocidad a la que se agotan ciertas ayudas públicas.
Menos de media hora es lo que duraron, por ejemplo, los algo más de siete millones de presupuesto con los que contaban en la convocatoria del 2024 las ayudas para mejorar la eficiencia energética y la sostenibilidad de viviendas y edificios. El crédito se agotó a las 00.25 horas. Según la Xunta, ese tiempo y dinero dieron para atender 1.994 viviendas.
Susana García es una de las solicitantes que se quedó fuera, a pesar de que la persona encargada de presentar su solicitud consiguió hacerlo poco después de la una de la mañana. El plazo había abierto a medianoche. «En el 2022 presentamos a quince días de acabar el plazo y quedamos fuera. En el 2023 estuvimos más atentos, entregamos a los cinco días de abrirse, con un fin de semana de por medio, pero vino denegada porque el dinero se había agotado en 48 horas. En el 2024 ya avisamos a la persona que nos lo gestionaba de que abrían el viernes por la noche. A la 1.33 estaba presentada. ¡Pero llegó denegada porque se había acabado el presupuesto en 25 minutos!», recuerda indignada.
Su enfado no viene de quedarse sin el dinero, que le permitiría paliar los gastos de reformar una vivienda heredada de su madre en Abegondo, incrementados por los requisitos que exige estar en pleno Camino Inglés. Sino de lo que considera una injusticia. «No es forma de dar las subvenciones. Si yo me quedo fuera porque hay gente con peor renta o que tiene más derecho, pues me parece bien. Pero es que esta manera de dar las ayudas te obliga a disponer de un ordenador, de una conexión a internet y a poder estar pendiente a las 00.01 para darle al dedo. No lo veo justo, debería haber algún tipo de baremación», argumenta.
Sin embargo, las bases de estas ayudas, como las de muchas otras, indican que son de concurrencia no competitiva. Es decir, se otorgan por orden de presentación a las solicitudes que cumplan los requisitos exigidos, hasta agotar el crédito disponible.

El mismo procedimiento se utiliza, por ejemplo, en las ayudas para mejorar la accesibilidad a las viviendas. A ellas optó Antonio para instalar un salvaescaleras que permitiese a su mujer, con un 86 % de discapacidad y una enfermedad degenerativa sin cura ni tratamiento, acceder a su casa, en la segunda planta de un edificio de Santiago. Lo intentó por primera vez en el 2023. «Estivemos moi atentos para presentala, coa man no botón de enter para que entrase. Uns días despois chamamos e confirmáronnos que entrara entre as vinte primeiras. Pero logo veu denegada por esgotamento de crédito. É que entran pola mesma vía casas particulares, comunidades de veciños ou empresas que teñen edificios. Que culpa teño eu de que diante de min entre unha solicitude para un proxecto millonario? Xa podo pedir algo que necesito para unha persoa cun grao 3 de dependencia que igual non entro nunca», cuenta.
Finalmente, en la convocatoria del 2024 consiguieron la ayuda. «Pero foi a base de estar a medianoite con tres ordenadores e tres teléfonos, eu en Santa Comba, a miña nora en Santiago... Que pasa coa xente que non pode facer iso? É máis, quen me obriga a min a ter un ordenador? Ou que pasa se esa noite cae unha árbore na liña e quedo sen cobertura? E se no DOG di que as solicitudes se poden presentar de xeito presencial, por que unha persoa que estea no rexistro en canto abra xa non ten opcións porque o levaron todo os que presentaron de madrugada por vía electrónica?», reflexiona.
Tanto Antonio como Susana reclaman, como mínimo, vías diferenciadas para distintos tipos de solicitantes (individuales, colectivos...) por la gran diferencia de importes de los proyectos. Pero sobre todo, que se opte por sistemas de adjudicación que tengan en cuenta las circunstancias de los solicitantes, es decir, concurrencias competitivas en las que se comparen todas las solicitudes presentadas, haya unos criterios de valoración previamente establecidos y se otorguen las subvenciones a los solicitantes con más puntuación. Lo consideran más justo y menos excluyente.

Pocas quejas en la Valedora
Desde la institución de la Valedora do Pobo indican que sí han resuelto algunas quejas relacionadas con el uso del criterio temporal para otorgar subvenciones que censuraban que sea el más rápido el que consiga la ayuda. Con todo, señalan que no son protestas numerosas y recuerdan que la Administración debe contar con algún criterio para conceder las ayudas, siendo el cronológico uno de ellos, y que la vía telemática es una de las posibles. Para evitar impedimentos, indican que las bases deben advertir que la solicitud puede hacerla un representante, para soslayar posibles dificultades del peticionario con la informática.
La Ley General de Subvenciones, de noviembre del 2003 —y también la norma gallega, del 2007— contempla los dos tipos de procedimientos, tanto el que valora las solicitudes como el que resuelve por orden cronológico. El segundo es más rápido, por lo que debería permitir que las convocatorias se resuelvan antes y el acceso a los fondos se haga con mayor premura. El primero, a priori, requiere más trabajo, al tener que revisar y baremar todas las solicitudes.
«Está claro que xuridicamente a concorrencia non competitiva é aceptable, baséase nun principio cronolóxico que xa había no Dereito antigo, e é máis sinxela, pero é contraria á lóxica do Estado social, no que hai que sofisticar as axudas para darllas a quen máis as necesita, e non a quen non», opina José Julio Fernández, catedrático de Derecho Constitucional y ex Valedor do Pobo.
Argumenta Fernández que este método de adjudicación supone «gastar o diñeiro público sen mellorar a desigualdade económica, ao contrario, as axudas ao primeiro que chega, os descontos para todos... fan medrar a brecha». En cuanto a si resultaría operativo que la mayoría de las ayudas fueran competitivas, y tuvieran que evaluarse, el ex valedor apela a la modernización de la Administración: «A burocracia ten que adaptarse ao século XXI. Ter un funcionario mirando a man cada solicitude é burocracia do século XIX. Hoxe hai ferramentas de big data, algoritmos... Hai que dixitalizar os procesos e ter capacidades de xestión máis automatizadas que permitan procesos máis xustos».
Únete a nuestro canal de WhatsApp
La Xunta alude al Estado
Desde la Consellería de Vivenda aseguran que en los programas propios de la Xunta la concesión ya se hace por concurrencia competitiva y argumentan que el programa de ayudas de eficiencia energética corresponde al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia elaborado por el Gobierno central, financiado con fondos de la Unión Europea. «A Xunta xestiona o programa, pero non deseña as bases do mesmo, polo tanto non ten a posibilidade de modificar o procedemento de concorrencia non competitiva por unha concorrencia competitiva nin de introducir nas bases criterios propios», afirman desde el departamento que lidera María Martínez Allegue.