«El frente oriental fue el verdadero campo de batalla»

La Voz

INTERNACIONAL

02 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ricardo Artola es autor de La II Guerra Mundial. De Varsovia a Berlín, una síntesis equilibrada y accesible sobre el conflicto.

-¿Qué factores fueron decisivos para la victoria aliada?

-Dos factores determinantes fueron la decisión de Hitler de invadir la Unión Soviética, con gran ignorancia de lo que estaba haciendo, y su declaración de guerra a Estados Unidos tras Pearl Harbour.

-¿En qué medida contribuyeron a la victoria los soviéticos y los estadounidenses?

-A mi juicio, la contribución soviética fue fundamental para la derrota de Alemania. Este país y la URSS combatieron a cara de perro desde junio de 1941 hasta mayo de 1945, mientras que EE.?UU. y Alemania solo se enfrentaron de forma significativa durante el último año de la guerra y de forma mucho menos brutal. La contribución económica estadounidense a sus otros aliados, sobre todo Gran Bretaña y la URSS, fue muy importante.

-¿Qué importancia tuvo el frente oriental en comparación con el occidental?

-El frente oriental fue el verdadero campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial, donde se produjeron el mayor número de bajas, la mayor destrucción material y donde el poderoso Ejército alemán se debilitó de forma irreversible. El segundo frente, a pesar de la mitificación en el cine y la literatura, tuvo una importancia menor.

-¿Qué papel jugó el pacto germano-soviético en la invasión de Polonia?

-El pacto con Stalin era para Hitler la garantía de invadir Polonia con la tranquilidad de que la URSS no iba a intervenir como forma de defender sus fronteras occidentales.

-¿Hitler pudo ganar la guerra?

-El poderío económico, demográfico y militar de la Alemania de Hitler era ampliamente superado por los aliados, por lo que antes o después estaba abocado a la derrota.

-¿Los aliados cometieron crímenes de guerra al arrasar las ciudades alemanas o lanzando dos bombas atómicas?

-Son dos de las cuestiones éticas más importante en el debe de los aliados occidentales. Los bombardeos mostraron su ineficacia para provocar la desafección de la población civil e incluso tuvieron un impacto relativo en la economía. Las dos bombas atómicas no tienen justificación ética y solo se explican, como los bombardeos, por el deseo de aligerar la carga de bajas militares.