31 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Los emperadores de Japón, Akihito y Michiko, a la izquierda en la imagen, visitaron ayer en Tokio a centenares de refugiados en el centro Tokyo Budokan, por primera vez desde el devastador seísmo y el tsunami que asolaron la costa nordeste del país. Allí están alojadas unas 300 personas que fueron evacuadas de Fukushima, Miyagi e Iwate. Vestidos más informalmente que de costumbre y en tonos oscuros, el emperador, de 77 años, y la emperatriz, de 76, recorrieron el refugio y departieron con algunas familias. Akihito preguntó a un damnificado si estaba cansado, si podía dormir y si su familia se encontraba bien. foto ISSEI KATO reuters