Tres de las integrantes del la banda punk han sido condenadas a dos años de prisión, una decisión que desde la Unión Europea consideran «desproporcionada»
17 ago 2012 . Actualizado a las 20:45 h.Tres integrantes de la banda punk Pussy Riot se han convertido en las protagonistas del días tras ser condenadas a dos años de prisión. El proceso judicial contra ellas, rodeado de polémica desde un principio, ha abierto muchas dudas.
¿Qué significado tiene la decisión del tribunal?
La jueza Maria Syrova ha impuesto una verdadera pena de cárcel, tal y como temían las integrantes de Pussy Riot, al ser declaradas culpables de vandalismo por odio religioso. El tribunal de Jamovniki tiene fama de ser un brazo alargado del poder. También el ex magnate del petróleo y crítico del Kremlin Mijail Jodorkovski fue condenado por la misma corte a una condena de cárcel. Observadores estiman que la sentencia es una señal del Kremlin a la sociedad de que no se debe criticar a Putin. El Estado quiere demostrar fortaleza.
¿Qué significa la sentencia para Rusia?
Se considera que la condena es altamente política y se dirige contra los enemigos de Putin y la Iglesia ortodoxa rusa. Se habla de un daño de imagen inmenso de cara al exterior, empezando por el largo periodo de prisión preventiva. Expertos temen que puedan deteriorarse las relaciones entre Rusia y Occidente. No obstante, las críticas contra el gigante energético rara vez tienen consecuencias. El Kremlin rechaza cualquier tipo de «injerencia» externa.
¿Están la Iglesia y los fieles satisfechos con la sentencia?
La Iglesia exigió desde el principio una condena contra las mujeres y una señal clara del Estado contra las ofensas religiosas. La Iglesia ortodoxa rusa, oprimida durante la era soviética, suele reaccionar con dureza a ataques de cualquier tipo. Sin embargo, los fieles, como la sociedad rusa en general, se encuentran divididos en torno a lo ocurrido. La mayoría condena la «oración punk» contra Putin y las protestas políticas en la iglesia en general, pero considera exagerada la pena. Religiosos liberales estiman que la condena traerá daños a la imagen de la Iglesia.
¿Muestra la condena una estrecha relación entre Iglesia y Estado?
La líder de Pussy Riot, Nadesda Tolokonnikova, criticó durante el proceso una vez más que el patriarca Kirill apoyó directamente a Putin antes de la campaña electoral. La Iglesia apuesta por que Putin defienda sus intereses. Bajo su mandato, la Iglesia ha recibido de vuelta gran parte de las propiedades que le fueron expropiadas tras la revolución de octubre de 1917. Putin habló en diciembre de una «alianza» entre el gobierno y organizaciones religiosas. El patriarca Kirill expresó en una entrevista en Polonia que la Iglesia y el Estado están separados también en Rusia, pero persiguen los mismos intereses morales.
¿Qué ocurrirá a partir de ahora con Pussy Riot?
La mayoría de los cerca de 20 miembros de la banda siguen en libertad. Las activistas han anunciado que continuarán su lucha en pro de la democracia y contra el totalitarismo en Rusia. Con sus pasamontañas de colores, han escenificado una y otra vez protestas contra la arbitrariedad estatal. Tampoco cesa la solidaridad de estrellas de la música de todo el mundo. Los abogados intentarán impugnar la condena ante instancias superiores. Sin embargo, criticaron que la Justicia actúa como brazo alargado del poder y por ello no se hacen ilusiones de que vayan a vencer. Apuestan sobre todo por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.