Guatemala decide entre la continuidad o el cambio en las presidenciales

INTERNACIONAL

Segunda vuelta este domingo entre Torres y Arévalo tras una tensa campaña
19 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La segunda vuelta de sus elecciones presidenciales, consideradas como las más importantes desde la vuelta a la democracia, hace 37 años, en un clima de alta tensión. En las urnas se enfrentan la ex primera dama, Sandra Torres, en su tercera intentona de llegar al poder, y la gran sorpresa de la primera ronda, el socialdemócrata Bernardo Arévalo.
La temperatura electoral subió varios grados desde el jueves. El muy polémico titular de la Fiscalía Especial contra la Impunidad, Rafael Curruchinche, incluido por EE. UU. en una lista internacional de corrupción, advirtió que las acciones judiciales contra el Movimiento Semilla, la formación de Arévalo, continuarán tras la cita en las urnas de este domingo. «No descartamos allanamientos, ni órdenes de aprehensión después del 20 de agosto», señaló el cuestionado jurista, asegurando que en esa fecha se producirá la «suspensión» del partido de Arévalo, tras las denuncias en su contra por supuestas irregularidades en las firmas presentadas para su inscripción como partido político.
Las acciones del ministerio público tras la primera vuelta electoral ya incendiaron el clima social guatemalteco en las primeras semanas de julio, cuando un juez, señalado también como corrupto por EE.UU., cuestionó la decisión de la Fiscalía de inhabilitar políticamente al Movimiento Semilla, por la supuesta existencia de avales falsos en su documento de inscripción como partido, un fallo finalmente suspendido por la Corte Constitucional.
Ese grupo de fiscales se encuentra dentro de lo que Arévalo y los opositores guatemaltecos definen como el establishment corrupto que dirige el país desde hace décadas. «Es una mezcla donde es fácilmente reconocible la presencia de representantes de los capitales tradicionales, varios empresarios emergentes, cuyos capitales son producto de hacer negocio con el Estado, diversas expresiones del crimen organizado, altos mandos militares en activo y en retiro, organizaciones de excombatientes, y miembros de las instituciones como parte de la Fiscalía, el Supremo, el Constitucional y el contralor», comenta a La Voz de Galicia el politólogo Enzo Rosal.
«Los unen varios factores. Son beneficiarios de la corrupción y la impunidad en general, no están dispuestos a perder espacios de poder, y menos aún a cederlos y que la oposición descubra sus fechorías», añade el analista.
Partido muleta
Torres, que empezó en política con posiciones progresistas, pero que se ha acercado decididamente al conservadurismo en los últimos años, es señalada por la oposición guatemalteca como parte de ese establishment. «El partido de Torres, la Unidad Nacional de la Esperanza, es siempre el comodín que facilita que el partido de Gobierno gobierne. Nunca ha sido oposición después de que el exmandatario Álvaro Colom, exmarido de Torres, dejase la presidencia», comenta el politólogo Luis Guillermo Velásquez.
Las encuestas muestran una clara ventaja en los sondeos a Arévalo, que propone una lucha frontal contra la corrupción, y la vuelta al país de los juristas, periodistas y activistas exiliados durante años tras denunciar la corrupción estatal. El candidato centroizquierdista se haría con entre un 60 % y un 70 % de los votos, según los estudios demoscópicos, a pesar de las constantes acusaciones de fraude a las que se ha visto sometido.
Sandra Torres, de Unidad Nacional de la Esperanza: del progresismo al conservadurismo

Sandra Torres (Melchor de Mencos, 1955) saltó a primera línea de la política cuando su marido, el centro izquierdista Álvaro Colom, alcanzó, en el 2008, la presidencia de Guatemala. Desde su posición como primera dama, ejecutó programas sociales muy celebrados en el campo guatemalteco, especialmente entre la población indígena.
Es en las áreas rurales donde la ahora candidata presidencial mantiene su bastión de votantes, tras prometer el retorno de esas medidas, aunque puntualizando en su campaña que lo hará «sin quitar nada a nadie». Es la tercera vez que Torres se presenta a las elecciones. Lo intentó en el 2012, pero su candidatura fue anulada por las autoridades y perdió contra Jimmy Morales en el 2015 y contra Alejandro Giammattei en el 2019.
Recientemente, Torres dio un giro ideológico desde posiciones centroizquierdistas hacia otras cercanas al conservadurismo, mostrándose radicalmente en contra de la flexibilización del aborto y del matrimonio igualitario, postulando como vicepresidente al pastor de una congregación evangélica.
Bernardo Arévalo, de Movimiento Semilla: un político desde la cuna

Bernardo Arévalo (Montevideo, 1958) se ha empapado de política desde que era un niño. Nació en la capital uruguaya, a donde llegó como exiliado su padre, el expresidente Juan José Arévalo (1945-1951), conocido en Guatemala por ser el creador de la seguridad social del país, que se vio obligado a abandonar tras el golpe de 1954.
A pesar de ello, el sociólogo y escritor no llegó a la alta política nacional de Guatemala hasta el 2020, cuando se convirtió en diputado por el centroizquierdista Movimiento Semilla, creado durante las protestas que en el 2015 acabaron en la destitución del expresidente Otto Pérez Molina, actualmente en prisión por corrupción. Anteriormente fue embajador en España entre 1995 y 1996.
Las encuestas le situaban apenas en el séptimo lugar en la primera vuelta, pero su candidatura recogió el voto de protesta contra el sistema, después de la inhabilitación por parte de las autoridades electorales de tres candidatos punteros, de distinta ideología. Propone el «rescate del Estado ante la corrupción» y mayores inversiones en educación y salud.