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El Gobierno de Petro se descompone después de un bochornoso Consejo de Ministros televisado

Héctor Estepa
h. estepa QUITO / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Sesión del Consejo de Ministros presidida por Gustavo Petro y transmitida por televisión
Sesión del Consejo de Ministros presidida por Gustavo Petro y transmitida por televisión Presidencia de Colombia | EFE

El Ejecutivo colombiano sufre un grave desgaste a apenas 13 meses de la primera vuelta para las presidenciales

06 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno de Gustavo Petro atraviesa su mayor crisis, con renuncias, enfrentamientos cruzados y señalamientos internos de corrupción, resultando en lo que el exministro de Exteriores Álvaro Leyva describió como una «calamidad» y un «estado de descomposición» del Ejecutivo colombiano, a apenas 13 meses de la primera vuelta de las presidenciales.

Todo ello pudieron verlo los colombianos en vivo y en directo. Por decisión de Petro y por primera vez en la historia del país, el martes se transmitió por televisión un Consejo de Ministros.

Quizás la idea le pareciese espectacular al mandatario, pero el bochornoso espectáculo resultante ha acabado golpeando con dureza a su Gobierno y podría afectar a las posibilidades del progresismo en las elecciones del 2026.

El ministro de Cultura, Juan David Correa y el alto funcionario Jorge Rojas, con asiento en el Consejo de Ministros, han dimitido. «Tras el episodio de ayer es insostenible el Gabinete como está conformado hoy», señaló el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, reclamando la renuncia de todos los miembros del Gabinete.

Fueron seis horas de reunión en las que Petro criticó frontalmente a sus ministros por haber cumplido solo 49 de los 195 compromisos de la campaña, entre largos soliloquios en los que se refirió a la historia de la independencia de Colombia o a los revolucionarios franceses, dejando frases para el recuerdo como «la cocaína es ilegal porque la hacen en América Latina, no porque sea más mala que el whisky».

Sus ministros intentaron defenderse, pero algunos acabaron enfrentándose entre sí. Gustavo Bolívar, figura clave del petrismo, llegó a llamar mentirosa a la ministra de Exteriores, Laura Sarabia.

Es evidente que existe una división entre los petristas purasangre, que defienden a ultranza el proyecto progresista del Gobierno, y las figuras del Ejecutivo ajenas a la izquierda clásica. Dos personas son las señaladas: Sarabia y el nuevo jefe de Gabinete de Petro, el camaleónico y polémico Armando Benedetti, rechazado de plano por los purasangre.

Ambos, ajenos a la izquierda y antiguos aliados, ya protagonizaron una disputa pública en el 2023. No acabó bien. Se filtraron a la prensa audios en los que Benedetti amenazaba a Sarabia con que, si él hablaba de lo ocurrido en la campaña electoral, «nos hundimos todos, nos vamos todos presos».

Benedetti es conocido por saber alcanzar pactos con sectores opuestos, algo que el Gobierno necesita, pero su figura es muy controvertida. Arrastra todavía dos juicios por corrupción y fue denunciado por malos tratos por su mujer, que luego se retractó.

La ministra de Medio Ambiente, la presidenciable Susana Muhammad, criticó entre sollozos la presencia de Benedetti en el Gabinete y este miércoles dijo que renunciaría si él continúa en su cargo. Petro señaló a sus ministros por tener «agendas dobles», en relación con las elecciones.

La vicepresidenta Francia Márquez criticó a Benedetti, y dijo que Sarabia la trataba mal. «Me duele que en el Gobierno que ayudé a elegir se presenten tantos actos de corrupción», dijo, certificando un cisma que complica mucho al Gobierno a ojos de su público y condiciona su futuro.