El nuevo ejército sirio responde a una revuelta con la masacre de 745 civiles
INTERNACIONAL

El país está sumido en el caos tras cuatro días de violencia inaudita desde la caída de Al Asad
10 mar 2025 . Actualizado a las 21:22 h.Tras la revolución que en diciembre del 2024 derrocó a Bashar al Assad y supuso la llegada al poder de Muhammad al Golani, el líder de la salafista organización Hayat Tahrir al Sham (HTS), el país vuelve a estar a las puertas de una guerra civil. Desde el pasado jueves se repiten los combates entre grupos armados leales al antiguo régimen y las tropas de los nuevos gobernantes. Ya hay 745 muertos. La oenegé Observatorio Sirio para los Derechos Humanos denuncia que 532 civiles de la comunidad alauí -la de Al Assad- han sido ejecutados por las fuerzas de seguridad sirias. Entre las tropas oficiales hay al menos 213 fallecidos.
«Están matando a familias enteras. Con niños. Hay muchos cadáveres en las calles», denuncian varias organizaciones no gubernamentales. Las redes sociales se han llenado con vídeos que muestran cadáveres en el suelo. En otra grabación se ve a varios alauíes obligados a aullar como si fueran perros. Las represalias del nuevo ejército sirio se han centrado en la comunidad de Al Assad. Según el director del Observatorio, Rami Abdelrahmán, estas «masacres» de civiles tuvieron lugar en las localidades de Baniyas (provincia de Tartús), en zonas rurales de Latakia y en municipios como Al Qardaha y Jableh, donde estalló la revuelta el jueves. El Ministerio de Defensa sirio ha creado una «comisión de emergencia» para investigar estas muertes y se ha comprometido a «llevar ante los tribunales» a los responsables.
«Tememos que estas matanzas afecten a la paz civil en Siria», subrayó Abdelrahmán. Su oenegé, con sede en el Reino Unido, tiene información de primera mano sobre el terreno. El país, asegura, está «dividido» entre los que apoyan a las familias de las víctimas civiles y las fuerzas armadas de las nuevas autoridades de Damasco.
«Aún hay combates»
Las hostilidades estallaron el jueves después de que insurgentes alauíes lanzaran un ataque contra las fuerzas de seguridad en la localidad de Jableh, en Latakia. Aún hay «combates callejeros» en esa zona y en Tartús.
Las autoridades sirias confían en extinguir la violencia en las próximas horas. Tras imponer un toque de queda y enviar refuerzos a las zonas costeras, el Ministerio de Defensa asegura que sus efectivos han recuperado el «control total» en Tartús y Latakia, y que avanzan en uno de los últimos escenarios de conflicto, Jableh.
El presidente de transición del país, Ahmed al Shara, llamó a la calma y reivindicó la unidad de la ciudadanía frente a «los restos de un antiguo régimen que han intentado poner a prueba a una nueva Siria que no conocían».