Jennifer, Vanesa, Jonatán y Borja ya no están de moda

La Voz

LEMOS

19 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los nombres exóticos o extranjerizantes -que a veces son inscritos con curiosas deformaciones ortográficas- siguen teniendo una notable presencia, aunque ciertas modas que arrasaban hace unos años parecen haber entrado en franca decadencia. El nombre de Jennifer, tan repetido hace algún tiempo, quedó limitado en el registro de Monforte a un solo caso, en pie de igualdad con los de Erika, Naomy, Emily, Kelly y Ruth Marlenne. Por lo que respecta a los nombres masculinos, el eslavo Iván -popularizado hace ya bastantes años- todavía se mantiene firme, con tres representantes, superando a los casos puramente individuales de Robin, Etham, Alex y Alexander, que se presentan acompañados de algún híbrido hispano-anglosajón, como Kevin Alejandro. Popularidad y declive El vaivén de las modas también redujo a casos únicos los antes populares nombres de Vanesa, Tamara y Sabrina, aunque el de Tania aún tiene tres representantes. Al mismo tiempo, los Borja y los Jonatán o Jonathan han desaparecido por completo, al menos por el momento. Menos clasificables resultan otros nombres, que en ocasiones parecen ser una mezcla de diversas influencias culturales y en otras son seguramente un mero fruto de la inventiva de los progenitores, como los de Kenia, Edna Zaida, Mikall Karen, Rayli y Pool. Biblia y santoral En el registro se percibe, por otra parte, una significativa presencia de nombres de resonancia bíblica, como son los de Samuel (3 casos), Jairo (2 casos), Adán y Aarón que conviven con otros mucho más comunes como David, Daniel, Joel, Lucas, Raquel, Sara o Miriam. En contraste con estas denominaciones tomadas de personajes del Antiguo y del Nuevo Testamento, en el registro ya no queda ni rastro de ciertos nombres femeninos, antaño muy extendidos y vinculados a la más añeja tradición católica, como los de Purificación, Encarnación, Anunciación, Ascensión o Asunción.