Tesoros de piedra escondidos entre viñas

C. Cortés | C. Rueda MONFORTE

LEMOS

CARLOS RUEDA

Un sendero de menos de dos kilómetros permite pasear entre las iglesias de San Estevo y San Pedro de Cela La ruta se completa entre castaños y vides, y por un camino de tierra

05 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?o todos los monasterios e iglesias que dieron su nombre a la Ribeira Sacra siguen en pie. De algunos ya no queda ni rastro; otros aún existen pero ya en ruinas y, a veces, semiocultas por la vegetación. En este último caso se encuentra la iglesia y posible monasterio de San Pedro de Cela, en O Saviñao. Realmente, este templo románico nunca estuvo perdido porque en las aldeas próximas sabían perfectamente de él, pero fue en 1993 cuando los especialistas la redescubrieron y certificaron su importancia como monumento románico. Los restos de Cela distan menos de dos kilómetros de la espectacular iglesia de San Estevo de Ribas do Miño, y el camino entre ambas da para una estupenda tarde de senderismo. Para recorrerlo es aconsejable partir de esta última iglesia, enclavada entre viñas y soutos de castaños, y tomar el sendero que pasa por su parte inferior y lleva a Buxán y Galegos, pasando por San Pedro de Cela. El pueblo de Santo Estevo se encuentra a continuación de la iglesia y en él hay una casa de turismo rural. Tras dejar la aldea atrás, hay que caminar sobre un kilómetro entre castaños y por una pista de tierra, hasta una bifurcación. Allí, el caminante deberá seguir por la izquierda, tal como señala un cartel con la leyenda «ruta». Desde aquí toca subir quinientos metros por una pendiente suave. Hecho este tramo, la pista gira a la derecha y termina doscientos metros más adelante. Para seguir, hay que retomar el antiguo camino de Buxán, que sale de la pista en este lugar y lleva a la iglesia de Cela. Cien metros después, aparece un estrecho sendero a la derecha, que da acceso a unas viñas. Es necesario cogerlo y recorrer por él unos veinte metros para acceder a los lindes de una viña que se encuentra a la izquierda. Después se pasa al lado de una bodega y de los restos de unas antiguas construcciones, que son presumiblemente las celdas del antiguo convento y están adosadas a la iglesia de San Pedro. Iglesia y sendero están separados treinta metros. Sólo queda el ábside De la iglesia sólo se conserva su ábside semicircular, con muros de un metro de grosor, sustentado por tres columnas como contrafuertes empotradas en las paredes. De esta parte del edificio han desaparecido los capiteles y diversos elementos de la parte superior del ábside, además de piedras de cantería que actualmente forman parte de muros en algunas viñas situadas al pie de la iglesia. La iglesia de San Pedro de Cela fue utilizada hace años como bodega, lo que hizo que fuesen rehabilitados algunos muros y construida una nueva cubierta. A la izquierda de la iglesia está el camino original, cubierto de maleza, y la escalinata que daba acceso a la iglesia. En el frontal hay un sarcófago excavado en la piedra. Su parte superior tiene labrada una lauda de estola. Uno de los muros del camino tiene empotrado un pequeño sarcófago. Desde el camino principal se puede salir al pueblo de Buxán, a cuatrocientos metros, donde se pueden ver los pazos de Fraguas y de Buxán.