Repueblan ríos del sur de Lugo con salmónidos que comparten genética con los ejemplares en estado salvaje
12 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El fracaso de la política de repoblaciones en los ríos trucheros es un hecho. Cuestionadas por los pescadores más concienciados, los técnicos de la administración hace tiempo que asumieron la necesidad de un cambio de estrategia. No se trata de abandonar a su suerte los cauces fluviales, amenazados por la contaminación y la sobrepesca entre otros muchos enemigos. La siembra de salmónidos de piscifactoría se mantiene, pero garantizando que su ADN sea cien por cien autóctono. A poder ser, de la propia cuenca del río en el que se efectúa la suelta.
Bajo esa premisa, la Xunta anunció ayer la suelta de 6.761 alevines de trucha y 174 ejemplares adultos en cauces de las comarcas de Monforte y Quiroga. Las repoblaciones serán realizadas en cauces que se han visto afectados por «agresións medioambientais». El Servizo de Protección da Natureza eligió tramos de los ríos Lor, Soldón, Rubín, Cabe y Quiroga. En el Lor las repoblaciones se realizarán en tramos de pesca sin muerte, y en el Cabe en una de las zonas vedadas.
Tramos degradados
«As soltas realízanse en tramos degradados, con escasa ou nula presenza de poboación piscícola, e polo xeral deben estar vedados ou ser aptos para a pesca sen morte, ou mesmo de difícil acceso, para minimizar os riscos de mortaldade dos peixes destinados a repoboar os ríos», explican en el Servizo de Conservación da Natureza. Alevines y truchas adultas proceden, por lo demás, de la piscifactoría que gestiona la Xunta en O Incio, donde se capturan «exemplares reprodutores da conca do Sil para a repoboación dos ríos desa área».
«Ante la necesidad de repoblar en casos específicos, siempre es preferible utilizar líneas de trucha común no domesticada y genéticamente representativa de las poblaciones indígenas, aún cuando presentan mayores dificultades para su cultivo», señala un estudio sobre la conservación y gestión de la trucha común en Galicia realizado por el departamento de genética del Campus de Lugo.
Este trabajo incide, por lo demás, en la necesidad de preservar la singularidad genética de la población de salmónidos en las cuencas de referencias para los cauces trucheros del sur de la provincia. «Alto Miño y Miño-Sil representan una región biótica independiente, donde ha persistido desde hace cientos de miles de años una línea evolutiva de truchas sustancialmente diferente de las restantes líneas presentes en las cuencas gallegas atlánticas y cantábricas», sostienen los autores.
Cruces perjudiciales
Frente a esta singularidad se levanta, sin embargo, la amenaza de la contaminación genética motivada por la repoblaciones de los últimos años con truchas de tipo arco iris de origen centroeuropeo. La política actual del Servizo de Conservación de la Natureza es repoblar exclusivamente con truchas cuyo ADN sea cien por cien autóctono y solo en ríos cuya degradación justifique la necesidad de introducir nuevos ejemplares.