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Bodegas de Ribeira Sacra plantean reconvertir viñedo con uva blanca

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Degustación de godello en uno de los puestos del Festival do Viño da Ribeira Sacra
Degustación de godello en uno de los puestos del Festival do Viño da Ribeira Sacra ALBERTO LOPEZ

La demanda de la variedad godello contrasta con el estancamiento de la mencía

13 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Pese a la tendencia al descenso generalizado en las ventas de vinos tintos, Ribeira Sacra alcanzó la pasada vendimia 6.659.280 kilos de uva. En volumen, fue la tercera mayor desde la puesta en marcha de la denominación de origen. Pero no toda la cosecha disponible pudo ser digerida por las industrias transformadoras. Fuentes del sector estiman que quedó sin recoger entre un millón y millón y medio de kilos de uva tinta. El godello es ahora la variedad más buscada y las bodegas comienzan a recomendar a los viticultores reinjertar con ella cepas de mencía para nivelar la oferta lo antes posible. La balanza se inclina claramente a favor del vino tinto, que acapara un 87% de la producción anual.

Las bodegas que compran uva suelen apalabrar con sus proveedores al término de cada vendimia el cupo de la siguiente. Este año, sin embargo, no sucede así. Con el precedente de los excedentes de la última cosecha, lo que pueda pasar el próximo año preocupa a los viticultores. En Espasantes, parroquia del municipio de Pantón incluida en Ribeira Sacra, la asociación de vecinos A Curuxeira invitó recientemente al presidente del consejo regulador, Antonio Lombardía, para que hablase de la situación que atraviesa el sector.

«Este ano as adegas foron mercando uva. O problema é que houbo moita carga nas viñas e esa produción de máis non tivo saída», apunta uno de los cosecheros de la zona que acudió a la charla. Lombardía, por su parte, explicó que la realidad actual del mercado es que tienen más salida los vinos blancos que los tintos. En este contexto, sugirió la posibilidad de reinjertar cepas de variedades tintas para que pasen a producir uva blanca. Según indicó, en el plazo de tres o cuatro años se puede conseguir un rendimiento aceptable de godello en una vid que antes daba mencía o garnacha.

Sin necesidad de arranque

Al reinjertar las cepas ya existentes se puede cambiar de variedades total o parcialmente un viñedo en producción sin tener que proceder al arranque y a la posterior replantación con nuevas vides. La primera opción no solo es una alternativa más práctica por el menor paréntesis de improductividad de la parcela. Hay que tener en cuenta además, por otra parte, que existen restricciones a nivel europeo para las nuevas plantaciones vitícolas y que cada estado miembro gestiona un cupo limitado de autorizaciones para cada territorio.

Frente a estas ventajas, el principal inconveniente del reinjerto de vides adultas radica en que es una técnica tradicional en desuso y muy delicada que requiere echar mano de empresas especializadas de servicios vitícolas si se quiere alcanzar un alto porcentaje de efectividad. En los últimos años aparecieron cuadrillas de trabajadores extranjeros —moldavos, búlgaros o mexicanos— que realizan este tipo de labores, aunque lo habitual es que lo hagan tras una prolongada espera debido a la escasez generalizada de mano de obra.

 

Injertado de vides en una viña en producción de la ribera de Amandi
Injertado de vides en una viña en producción de la ribera de Amandi ROI FERNANDEZ

Esclavos del mercado

«Yo estoy recomendando reinjertar a los viticultores a los que compramos uva para aumentar la producción de blanco. Somos esclavos del mercado y de las modas, y hay exceso de vino tinto a nivel mundial», dice Juan Luis Vázquez, de la bodega de Quiroga Terrazas de Outeiro. Si esa tendencia se mantiene, cree que la próxima cosecha «no pintará bien» en lo relativo a la demanda de mencía. «La producción de uva tinta en Ribeira Sacra —añade— está en torno al 90%. Para llegar a un 50% de uva blanca, aún quedaría mucho camino. No se trata de buscar otro monopolio, sino de diversificar».

Juan Luis Vázquez sostiene que el consejo regulador debería valorar decisiones drásticas, como la revisión de los rendimientos autorizados, para adaptar la producción a un mercado en el que tienen mayor salida «vinos de calidad y corta tirada». «El vino ya no es un alimento más, cambiaron los hábitos y el tipo de consumidor. Si no estamos atentos, hay un riesgo alto de perder el paisaje vitícola característico de la Ribeira Sacra», opina este bodeguero.

Roberto Regal: «Hai que ter coidado de non repetir erros coa moda do branco»

El enólogo y viticultor de Chantada Roberto Regal observa con cautela el interés que percibe entre algunos cosecheros de la zona por reconvertir sus viñas con variedades blancas con más demanda por el bum de este tipo de vino. «Hai que ter moito coidado coa moda do branco, porque igual cometemos o mesmo erro que coa mencía», apunta. Los costes de producción en Ribeira Sacra, a su juicio, son un factor que se debería tener muy en cuenta. «O primeiro sería valorar se é mellor competir no mercado con godellos de 7 euros ou con tintos que se pagan a 10 euros», señala Regal. «Precisamos facer —prosigue— tintos e brancos de moita calidade, e non deberíamos esquecer que moitas variedades tintas cultiváronse moito antes de que proliferase a mencía».

El debate que se abre ahora en la Ribeira Sacra estimula a algunos viticultores y descoloca a otros. «Cando comezou a denominación enxertei cepas de uva branca con mencía e agora vai ser ao revés», comenta uno de los cosecheros que asistieron a la charla en Espasantes.