Sarampión de la humanidad

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

24 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EN UNA entrevista realizada en 1930, se le preguntaba a Einstein: ¿Es usted alemán o judío? Einstein respondió: «Es perfectamente posible ser las dos cosas a la vez. Me considero un hombre. El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad». Posiblemente Einstein sólo sabía de Física, así que su opinión en otros campos puede que no tenga excesivo peso. Sin embargo es la opinión de una persona que sufrió muy de cerca el fanatismo de la pureza de raza y se fue a Estados Unidos porque era judío en la Alemania nazi. Sorprende que en los tiempos de globalización y supranacionalidades, surjan en el mundo entero, nacionalismos-separatismos de corte totalitario que buscan a toda costa el gobierno de su parcela, diferenciada de las demás por el Rh, el color de la piel, las creencias religiosas, etcétera. Habría que buscar urgentemente una vacuna contra esa enfermedad infantil, como la califica Einstein y evitar así el brote del sarampión nacionalista exacerbado y totalitario.