La apariencia y la realidad

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

28 abr 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Menudo desastre. La vida es lo que sucede. Sota, caballo, rey. No hay más. Los sueños, sueños son. Pompas; en ocasiones, burbujas de hastío. Vivimos en la apariencia, pero lo que nos sucede es la realidad. Creemos en la cometa de los sentimientos, pero luego llegan los hechos con su bofetada y te ponen con esos golpes en tu sitio.

 Siempre tienes una casilla y puedes hacer que sea de entrada o de salida. La campaña ha terminado y hoy estamos llamados a las urnas. El placebo de los mítines, de las promesas, de los programas, el rebumbio de los debates, todo ha rematado y llega la realidad de la elección. El voto que selecciones, al que se aplicará la matemática belga del señor d’Hondt, será la boca de la democracia. Se acabarán esta noche las apariencias, la metadona de las encuestas, el disparate de las apuestas y llegará el vendaval de la realidad de las sumas.

De las mentiras a la verdad. Y seguiremos afrontando el vendaval que toque de pie. Cumplir años cuando se van acumulando lleva a que muchos opten por no celebrar la fecha, pero créanme que la alternativa es peor. El más allá de la noche electoral puede parecer, salga quien salga y según del color que sea tu corazoncito, terrorífico y atroz o hermoso y galvanizador. Pero dejemos los bandos. España seguirá funcionando. Porque el más allá de la realidad es mucho más contundente. En el adiós definitivo, cuando el cuerpo se hiela, no hay más. Nadie reina después de muerto. Esta noche no se cuentan muertos. No estamos en Juego de tronos, la serie. Hoy solo se cuentan votos, los que cada uno hemos elegido sellados por el secreto y la libertad.

 Los políticos tendrán que hacer su trabajo. El más allá del 28A no es el fin de los tiempos. Este país seguirá funcionando el lunes, los cajeros también, gracias a los votantes currantes y hagan lo que hagan o lo que destrocen los mutantes de la política con el mandato que reciban.