Inflación alarmante

Carlos G. Reigosa
Carlos G. Reigosa QUERIDO MUNDO

OPINIÓN

Emilio Naranjo | EFE

18 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde que empezó el mes de julio no han parado de alertarnos (y alarmarnos) con la afirmación de que los próximos trimestres «van a ser complejos» por causa del escenario de una inflación «más persistente y elevada de lo previsto». Así lo manifestó la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.

En esta línea, y tras la reunión del Consejo Asesor de Economía, Calviño subrayó la necesidad de prepararnos y trabajar con un escenario de inflación «en el que los próximos trimestres van a ser complejos». Pero se quedó corta en la visión del mal en curso, y su profecía de atajar la inflación fracasó por completo. De hecho, el IPC es uno de los indicadores donde más han fallado los pronósticos gubernamentales.

Cabe decir que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha descalabrado los vaticinios del Gobierno con una inflación que ha alcanzado los «temidos» dos dígitos y que cerró el mes de junio en el 10,2 %, su nivel más alto desde abril de 1985. Algo que no le gustó al Gobierno y que ha desembocado en la dimisión —al parecer forzada por presiones del Ejecutivo— del presidente del INE, José Manuel Rodríguez Poo.

Es decir, que el Ejecutivo no solo no ha acertado en su política económica, sino que se ha cargado a quien así lo acreditó con datos fehacientes. Y esto ocurrió quizá porque el presidente Sánchez siempre ha creído que los datos son interpretables y que se pueden ofrecer mejores y más esperanzadoras versiones. También se ha equivocado la ministra Nadia Calviño, pero ella goza del respaldo de Sánchez por su indudable prestigio, aunque fallase como el que más en sus pronósticos ante las señales de alerta.

La noticia de que el Gobierno quiere manipular IPC, EPA y PIB con más datos «administrativos» introducidos en el cálculo ha indignado a los funcionarios por considerar esto un intento del propio presidente Pedro Sánchez de manipular las estadísticas económicas. Pero lo verdaderamente grave es que todo parece indicar que el incremento generalizado de los precios en todas las actividades económicas del país se ha vuelto crónico. A esto ha tratado de responder Sánchez, y en la realidad veremos con qué nivel de acierto lo ha hecho.