
Desde hace años tengo un abono para ir los viernes a los conciertos de la Sinfónica de Galicia. La mayor parte de las personas que asistimos a dichos conciertos somos gente mayor y nos encontramos con dificultad para acceder a nuestra butaca debido a la gran cantidad de escaleras que hay dentro del recinto. He visto muchos tropezones por este inconveniente. Pero lo que sí es grave es la gran cantidad de accidentes que ha sufrido gente mayor que ha caído por las escaleras de salida a la calle, donde han quedado tiradas en la acera. Son escaleras con el ancho del peldaño muy estrecho y apenas hay barandillas. Creo que es responsabilidad del Ayuntamiento poner más barandillas. También, desde el covid, en la sala no ponen ventilación y hace un calor insoportable. Y, antes, cuando llegabas tarde a la primera parte del concierto, podías escucharlo por las pantallas de la zona del bar, pero ahora está estropeado el circuito. Por no hablar de las goteras del edificio, como ya ha mencionado su periódico. Quiero, eso sí, agradecer y dar la enhorabuena a los integrantes de la Sinfónica de Galicia por la buena interpretación de los conciertos que tanto nos han satisfecho a lo largo de todos estos años. Beatriz Rodríguez-Vila García. Oleiros.
Mazazo Mazón
Se la juega Alberto Núñez Feijoo por el presidente de la Generalitat Valenciana, lo que no parece tener mucho sentido. No es momento para tibiezas en el inmenso mentidero político en que se ha convertido este país. Dice el valenciano que hay otros culpables en la gestión de la dana y no lo dudo, pero eso no lo libra de asumir responsabilidades que parecen importantes. El presidente del PP no debería unir su futuro al de un político que ya no puede salir a la calle sin que lo increpen los ciudadanos. Él todavía no está en el terreno del presidente Sánchez que únicamente se pasea por foros internacionales donde la seguridad se encarga de mantenerlo alejado (muy alejado) de la realidad. No pedir la dimisión de Mazón (hasta él sabe que es inevitable) y permitir que la sensación de connivencia y falta de autoridad se instale entre los ciudadanos puede noquear al partido de la oposición. Esconderse tras una máscara, aun en Carnaval, no significa que no sepamos quién está detrás. Juan Carlos Mella Varela. A Coruña
El patinete
Niños, jóvenes, adultos y mayores utilizan el patinete por las calles de Cambados. La gran mayoría no llevan casco y algunos patinetes van con dos chavales encima. Una caída a la gran velocidad con la que van puede ser letal, pero aquí, como de costumbre, se rompe con las normas, como la de ir con el patinete por las aceras, con el peligro que esto supone como es atropellar a algún peatón. En muchas ocasiones van por la carretera mezclados con los coches. Si se dice que los ciclistas se juegan la vida cuando los coches los adelantan, con el patinete, el riesgo de ser atropellado es aún más grande. De momento no ha ocurrido ninguna desgracia por mera casualidad y porque los del patinete tienen un ángel que los protege, pero algún día les llegará la desgracia por pasarse de listos y no ver el riesgo que corren al ir a una velocidad no permitida y al no utilizar el casco. Joaquín Gil de la Peña. Cambados