De Venezuela y sus colonias

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

Presidencia de Guyana | EFE

31 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Y de repente, la Guyana, que es como llaman los yanquis a la Guayana. Todos mirando a Groenlandia, a Canadá, a Ucrania; en fin, a la Franja de Gaza (cuyos habitantes parece que quieren echar al gobierno democrático de Hamás, tarde piaches), y el tan entrañable personaje de la televisión infantil, Nicolás Maduro, quiere recuperar un territorio que en realidad le pertenece a Venezuela pero que anda por ahí medio despistado. Eso sí, lleno de petróleo. Lo de las Guayanas ya era una rareza anglosajona por donde anduvo en los años treinta (tras asistir en África a la coronación del emperador etíope Haile Selassie, el Ras Tafari) el escritor inglés Evelyn Waugh, que los lectores de mi generación conocerán por ser el autor de la novela Retorno a Brideshead, de la que saldría una famosa serie de televisión que llevó a la fama a Jeremy Irons. El viaje que hace Waugh por la región dura exactamente 92 días y así se titula el libro que escribe de aquella aventura (y que yo he tenido el —buen— gusto de publicar en español hace ya veinte años). Es allí también donde termina de una manera bastante trágica la novela Un puñado de polvo y también es aquel —creo yo— el escenario del Viaje de ida de Virginia Woolf. La Guayana es una región angloamericana en el corazón de Hispanoamérica, como las West Indias. Y va a jugar para Venezuela el papel que las islas Malvinas jugaron con la sangrienta dictadura argentina del general Videla y sus hermanos de sangre. Al final siempre es Patria o Muerte (venceremos).