El diario del camaleón

Tareixa Taboada OURENSE

OURENSE

La artista Marieta Quesada, en la exposición del espacio de arte de Roberto Verino
La artista Marieta Quesada, en la exposición del espacio de arte de Roberto Verino MIGUEL VILLAR

Marieta Quesada presenta su nuevo proyecto en la sala Roberto Verino

30 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

«Te cubriré con mi sombra, prometió, pondré miel en tus labios, viviremos entre las flores, serás como yo…». El Espacio de Arte Roberto Verino y la artista Marieta Quesada presentan: la exposición: Érase una vez un camaleón en el recinto dedicado a la promoción de la cultura que el diseñador dedica al arte en el corazón de la ciudad.

Consolidando la carismática plástica que precede a la autora como herencia familiar, toma de su madre, la pintora Ana Legido, como referente su ternura, imaginación y colorido, la elegante atemporalidad de un grafismo casi caligráfico; el ingenio inteligente definido a través del sintético dibujo de su padre, Fernando Quesada y el color en la sobrehumana genialidad del polifacético creador Xaime Quessada, su tío, con su dimensión imposible de clasificar por su mestizaje intelectual y plástico de magnitud única. Marieta presenta, a través de Érase una vez un camaleón, narración plástico-poética que la vincula al esteticismo literario de Ana Legido con una línea ornamental de sofisticada intensidad, al descubrimiento de una pintura gestual de trazo sorprendente y lirismo intimista. Marieta Quesada mezcla con éxito el privilegio de tener tan excelentes y próximas influencias, revisándolas desde una interpretación innovadora con intención renovadora, experimentando texturas y soportes con los desafíos del material desde su propio lenguaje que, en su voluntad creadora, origina una figuración simbólica con la inclusión de elementos alegóricos y poéticos. Mediante la textualidad expresa y una configuración de la masa pictórica a modo de fondo abstracto all over, que en sus destellos luminosos y en la energía vitalista de sus fosforescentes destellos, recrea una atmósfera intangible y etérea sobre la que los cuerpos parecen deslizarse como levitando. Una ubicación descontextualizada de la figura humana en diálogo con la zoología natural del protagonista indiscutible de la muestra, el enigmático camaleón que fabula con el rapto del amor, en un espacio alterado por el efecto surrealista de lo onírico.

Deconstrucción de la realidad

Además de la experiencia narrativa, se puede observar, a través de la caligrafía de la artista, el sentido concéntrico de la composición como historia cerrada, la peculiar expresividad de las figuras, su dulzura e introspección, la versatilidad de la amalgama figurativa, su fluidez y levedad, la naturaleza ornamental en el arabesco y la constitución del paisaje en base a elementos constructivos, la deconstrucción de la realidad a través de la fantasía e imaginación, que modela sabiamente en el aparente hieratismo de las figuras de inmensa ternura. Una configuración iconográfica que se aleja de los estrictos cánones academicistas con un refinado realismo lírico en la descripción de los seres personificados y las figuras y paisajes de

emocionante contenido estético, ante la fábula del camaleón en la posibilidad de un amor imposible que remite en su perversa inocencia a la xilografía de Katsushika Hokusai, alrededor de la leyenda de Taishokan, El sueño de la mujer del pescador, con una elegancia de cosmopolita bagaje en la presentación de la geografía alegórica con la vibración impresionista que altera la ilusión de la realidad.

Ternura expresiva

El élan vitalista de Chagall está en la ternura expresiva de sus fábulas, donde el color rige las quiméricas narraciones en las que lo imaginario y lo real, se convierten en dos caras de la misma moneda, como la visión invertida a través del espejo que introduce al mundo maravilloso y salvaje del surrealismo; con una sofisticación, que como Matisse, se expande al interés por la experimentación de los efectos estéticos del lenguaje plástico sobre cerámica y tejidos. Marieta Quesada traslada el motivo iconográfico de la pintura que centra esta colección a la fluidez y movimiento del tejido a través de la serigrafía en seda de la reproducción de una de las obras expuestas, que incorpora a la exhibición y transforma en lienzo móvil a través de la suavidad flexible de la seda, cuestionado la inutilidad confesa de la obra de arte finisecular como artefacto y su paso a utensilio, desdibujando los límites entre diseño y lenguaje plástico con coherencia.

Además de disfrutar de la excelente exposición de Marieta Quesada que ocupa la sala del famoso diseñador ourensano en la rúa do Paseo de Ourense, Espacio de Arte Roberto Verino oferta una magnífica experiencia Gargalo, una iniciativa que consiste en un paseo guiado por los viñedos y bodega del famoso creador verinés, con cata de degustación y obsequio para grupos reducidos, toda una experiencia artística.