La Xunta alerta de que la depuradora de Os Praceres recibe agua de lluvia y de ríos
01 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Un diagnóstico provisional de Augas de Galicia señala a amplias zonas del litoral de Poio, al entorno del río Gafos tanto en Pontevedra como en Vilaboa, al aliviadero de cocheras en Mollavao y al casco urbano de Marín como los principales focos de vertidos contaminantes a la ría pontevedresa. A mayores, también admite que la estación depuradora de aguas residuales de Os Praceres no funciona bien, aunque atribuye el problema al exceso de caudal que recibe, incluidas toneladas de aguas de lluvia en invierno y también agua de ríos durante todo el año y que se filtran a las redes en mal estado.
En Poio, Samieira y Raxó vierten directamente al mar. Este es uno de los puntos más candentes en la polémica del saneamiento. Durante años estuvo prevista una EDAR en Pampaído, en Sanxenxo, que también recibiría estas aguas. Sanxenxo cambió de opinión ya en el anterior mandato y no aceptó esta ubicación. El tripartito actual mantiene esta postura y la dejó muy clara en una reunión de los alcaldes de Sanxenxo y Poio con Augas de Galicia hace unos días. Ante esta situación, a Poio no le queda más remedio que buscar acomodo a la depuradora de estas dos parroquias en su término municipal. La Xunta la sufragará, pero sostiene que no tiene competencia para forzarla en el concello vecino.
Además, se han detectado problemas en la parte del municipio que sí está enganchado a la red que desemboca en Os Praceres. Uno de estos puntos es de los más turísticos, Combarro. Allí los técnicos de la Xunta han descubierto que se producen «problemas en momentos de chuvia», lo que provoca la descarga del aliviadero en el entorno de este monumento turístico nacional. Y por si fuera poco, también existen infiltraciones del mar, que entran en las tuberías cercanas a la playa. Un panorama parecido se reproduce en otros puntos de este litoral, como en Campelo.
En Marín, cuando se atascan los bombeos del vial de playas se producen ocasionales fugas al mar. Sin embargo, el principal problema es el colector general, en la avenida de Ourense, en pleno casco urbano. La capacidad de esta red es demasiado pequeña para el caudal que recibe y rebosa, saliendo al mar y creando bolsas de agua en la calzada.
La cuenca del Gafos en Pontevedra y Vilaboa, así como el aliviadero de cocheras, en Mollavao, cierran esta relación de puntos contaminantes más conflictivos de la ría. Ambos focos han sido objetos de numerosas quejas tanto por Vaipolorío como por los mariscadores.
En este informe se indica que tras «unha análise moi somera» del sistema de depuración de Os Praceres, «non é difícil chegar á conclusión do mal funcionamento do mesmo incapaz de xestionar a cantidade de auga pluvial e de infiltración». La falta de coordinación en las infraestructuras que conforman las redes de saneamiento en gran parte de la comarca tiene mucho que ver. Hay aún kilómetros de tuberías que no separan las aguas residuales de la que entra en las alcantarillas cuando llueve. Este es uno de los problemas de los que se ocupará el diagnóstico del estado de la ría, encargado por Medio Ambiente para el plan de saneamiento local de la ría de Pontevedra. En este documento también se incide en que «o mal estado da rede» y su «descoñecemento» agrava la situación, porque «facilita un importante volume de infiltración que merma a capacidade do sistema de xestionar augas pluviais».
Colocan una compuerta en cocheras y se prioriza la mejora ambiental del Gafos
El mal estado de la cuenca del río Gafos, en toda su extensión, es uno de los puntos en los que incide el informe de Augas y que el Concello de Pontevedra lleva tiempo intentando mejorar. Tras la inviabilidad de acometer esta obra con la Xunta, el gobierno local ha logrado el respaldo de la Diputación, que colaborará con la infraestructura. La última previsión contempla que estos trabajos puedan comenzar a fin de año. A la actuación en Pontevedra habrá que sumarle otra en el tramo del río que fluye por Vilaboa, aunque esta obra todavía no tiene fecha.
La Consellería de Medio Ambiente, por su parte, sí que ha accedido a tomar una medida de urgencia en el aliviadero de cocheras, en Mollavao, al pie de la autovía de Marín. Por aquí es por donde salen a la ría toneladas y toneladas de aguas residuales cuando se colapsa la red que va a Os Praceres, y eso pasa tanto en invierno como en verano. Ahora se ha instalado una compuerta que tiene como objetivo poder regular este flujo y aminorar los vertidos al mar. Está por ver si esta solución, aunque provisional, podrá tener alguna incidencia en la calidad de las aguas de la mitad del banco marisquero de Os Praceres, que lleva siete años cerrado por la calificación de zona C.
En Marín, Medio Ambiente también renovará con un colector general de mayor capacidad al que actualmente recoge las aguas fecales del casco urbano en la avenida de Ourense. También se sustituirá el bombeo del Lameira. La Xunta, además, ha iniciado los trabajos de batimetrías del plan de saneamiento local de la ría.