El papa combinará las apariciones públicas y las oraciones privadas en los últimos días al frente de la Iglesia Católica
13 feb 2013 . Actualizado a las 22:11 h.El papa Benedicto XVI, que el lunes anunció por sorpresa su renuncia el próximo 28 de febrero alegando falta de «fuerzas», combinará las apariciones públicas y las oraciones privadas en los últimos días al frente de la Iglesia Católica.
El Papa, de 85 años, mantendrá casi sin cambios el calendario que tenía previsto, al que añadió una reunión con el primer ministro italiano y con el presidente del país. Realizará su última aparición pública en la plaza de San Pedro del Vaticano el 27 de febrero, antes de abandonar definitivamente su Pontificado un día después.
Jueves 14 de febrero: reunión con los párrocos de Roma en la sala Pablo VI del Vaticano.
Viernes 15 de febrero: audiencia con el presidente de Rumania, Traian Basescu.
Sábado 16 de febrero: el Papa recibe al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y por la tarde al primer ministro italiano saliente, Mario Monti.
Domingo 17: el Papa recitará el tradicional Ángelus dominical desde la ventana del palacio apostólico del Vaticano.
Del 17 de febrero al 23 de marzo: el Papa se retira para realizar ejercicios espirituales privados coincidiendo con la celebración de la Cuaresma, un periodo de reflexión para los católicos.
Sábado 23 de febrero: audiencia con el presidente italiano Giorgio Napolitano.
Domingo 24 de febrero: el Papa recitará el Ángelus por última vez ante los fieles de la plaza San Pedro.
Domingo 25 de febrero: reunión privada con algunos cardenales.
Miércoles 27 de febrero: última aparición pública del Papa, que tendrá lugar finalmente en San Pedro ante la previsible afluencia de fieles.
Jueves 28 de febrero: último día del pontificado de Benedicto XVI. Por la mañana, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, los cardenales saludarán al Papa. Alrededor de las cinco de la tarde el Sumo Pontífice saldrá en helicóptero hacia su residencia de Castelgandolfo donde vivirá temporalmente, antes de instalarse probablemente en un monasterio.
A las ocho de la noche el Vaticano será declarado «en sede vacante» y Benedicto XVI volverá a tener su nombre civil, Joseph Ratzinger.