La ciudad alemana ofrecía un millón de euros a quien pudiera demostrar que solo era ficción, con lo que trataba de contrarrestar una teoría conspiratoria en torno a la urbe
18 sep 2019 . Actualizado a las 21:56 h.Bielefeld existe. Ésta es la conclusión a la que ha llegado una original campaña de publicidad de esta ciudad del oeste de Alemania que buscaba, ante todo, acabar con el bulo de que este municipio era sólo una invención.
La campaña, que arrancó a finales de agosto y se ha dado ahora por concluida, ofrecía un millón de dólares a quien pudiera demostrar que Bielefeld no existía, tratando de contrarrestar una teoría conspiratoria que echó a andar en 1994. Unas 2.000 personas respondieron al reto de esta ciudad alemana de algo más de 330.000 habitantes, incluidas unas 300 del extranjero, en particular de EEUU y Rusia. Algunos enviaron poemas, dibujos, cómics y vídeos, mientras otros recurrieron a las matemáticas, la física, la lógica y la historia para tratar de demostrar que Bielefeld no existe.
Incluso la Oficina Federal de Cartografía y Geodesia (BKG) de Alemania se sumó a la iniciativa con un mapa del que había borrado la ciudad de Bielefeld, algo que los organizadores colgaron posteriormente en las redes sociales. Algunas empresas locales, como un fabricante de postres y otro de preservativos, se sumaron a la campaña y ofrecieron un millón se sus productos a quienes lograran demostrar que la ciudad no existía. El equipo de fútbol local, el Arminia Bielefeld, de la segunda Bundesliga, también ofreció un puesto en su plantilla a quien ganase el concurso.
«El resultado de la competición es que Bielefeld existe», ha asegurado su alcalde, Pit Clausen. El bulo sobre Bielefeld surgió hace 25 años, como parte del trabajo del universitario Achim Held, que quería estudiar cómo se forman y se extienden las teorías conspirativas. En los rudimentarios foros de internet de la época empezó a poner en duda la existencia de la ciudad y la idea cogió fuerza. «Tras 25 años de conspiración, le hemos puesto un punto final espectacular a esta extraña historia», aseguró Clausen.
La ciudad, con 800 años de historia, ha levantado ahora una estela para recordar la campaña y, esperan, el fin de uno de los primeros bulos de la era digital en Alemania.