Sánchez dice que el estado de alarma es el pasado y acorrala más a las autonomías
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SOCIEDAD
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Feijoo critica el caos legal y no descarta ninguna opción si el covid se desboca
12 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.«El estado de alarma es el pasado. Hay que mirar al futuro, que es la vacunación». Si el domingo se enterró el estado de alarma en España, ayer, con esta frase, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le arrojó la última palada de tierra a esa figura legal excepcional que permitió restringir derechos fundamentales en todo el país para controlar la pandemia. Sánchez, con estas palabras, además de reafirmarse en su posición de que las comunidades tiene que valerse exclusivamente de la legislación ordinaria para aplicar restricciones, deja un interrogante. ¿Apoyará el Gobierno a las autonomías, tal y como prometía anteayer mismo el ministro de Justicia, si estas decidiesen pedir estados de alarma para sus territorios, o eso significaría también volver al pasado y, por tanto, queda descartado?
La pregunta está en el aire. Y no es ese el único interrogante que falta por despejar. Aunque el Gobierno insiste en que las comunidades tienen herramientas legales suficientes para hacer frente a la pandemia, pese a no contar ya con estado de alarma, el caos legal es total, porque para que las regiones puedan tomar medidas estas tienen que pasar por el tamiz de la Justicia. Y eso, como preveían los especialistas en Derecho y los propios juristas, está provocando que en algunas regiones se aprueben las restricciones y en otras no.
Bastan dos llamativos ejemplos. Valencia, con una de las tasas de positivad más bajas de España, tendrá toque de queda porque así lo decidió su Gobierno y la Justicia lo aceptó. A Navarra, en cambio, con una incidencia mucho más alta, los jueces le denegaron esa medida porque consideran que es desproporcionada e innecesaria.
La meta del Gobierno es que en breve haya doctrina del Supremo para evitar el desbarajuste. Pero, para que eso suceda (si llega a ocurrir), quedan semanas todavía. No en vano, las comunidades tienen primero que intentar que sus tribunales les aprueben las medidas y, si no lo hacen, llamar a la puerta del Supremo, que no se sabe cómo responderá.
Ante esta tesitura, la lluvia de críticas por parte de los Gobiernos autonómicos es constante. Aluden a que se sienten desamparados y echan en cara al Ejecutivo que pretenda que los jueces valoren las restricciones en lugar de hacer una ley para afrontar la pandemia. Núñez Feijoo es uno de los máximos exponentes de ese descontento de los dirigentes regionales.
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La última alternativa
Ayer, en una entrevista en Telecinco, volvió a cargar contra el Ejecutivo de Sánchez, al que acusó de no ejercer su responsabilidad e intentar que sean los jueces «los que legislen», en lugar de los responsables políticos.
Feijoo dijo algo novedoso. Recogió el guante lanzado por varios ministros que, azuzando a las autonomías, señalaron que estas siempre pueden pedir estados de alarma a la carta (bien para toda la comunidad o para algún territorio en concreto) y que el Gobierno central las apoyaría. Así, el presidente de la Xunta señaló lo siguiente: «Si en Galicia no pudiésemos controlar la pandemia y estuviéramos en una ola alta, y el Tribunal Superior no aceptase, y el Supremo tampoco, tendríamos que pedir un estado de alarma. Esto no es un tema de discusión parlamentaria, esto es un tema que afecta a más de 120.000 muertos y que ha creado el mayor descalabro de la economía desde la Guerra Civil».
Es decir, en consonancia con lo hecho por la Xunta hasta ahora -que en ocasiones tomó medidas mucho más duras que otras regiones-, Feijoo exprimirá todas las opciones para aplicar restricciones si se requiere. No es probable que Galicia tenga que llegar a ese extremo, porque la incidencia está a la baja y la Justicia puede que acepte las medidas que propone la Xunta. Pero, de verse en esa situación y pedir un estado de alarma solo para la región, habría que ver cómo responderían en la Moncloa.
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La Justicia dirá hoy si acepta las medidas gallegas, tras rechazarse las de Navarra
El mapa de las restricciones en España cada vez es más desigual y caótico, porque en algunas regiones la Justicia respalda las medidas propuestas por las autonomías y en otras no. Así, ayer el tribunal superior de Navarra rechazó que esta comunidad pueda tener toque de queda y tampoco autorizó que se obligue a la hostelería a cerrar a las diez de la noche, como quería la región.
¿Qué ocurre en la comunidad gallega? El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia dará a conocer hoy si autoriza las restricciones estipuladas por la Xunta (que están en vigor mientras tanto). De ello dependerán medidas como los cierres perimetrales de los concellos con mayor incidencia (Cambados, Vilanova, Cualedro, Laza y Padrón) o la limitación del número de no convivientes que pueden reunirse en Galicia.
Hoy, por tanto, se sabrá si el TSXG, como hizo hace meses, avala que la Xunta pueda limitar derechos fundamentales con la legislación ordinaria. O si, por el contrario, no admite las medidas propuestas. La fiscalía ya emitió ayer un informe al respecto, cuyo contenido no quiso desvelar.