La policía ha recibido 60 denuncias y el ministro quiere aclarar si lo que se busca es «amedrentar» a las mujeres

La Voz MADRID / EUROPA PRESS

SOCIEDAD

06 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró ayer que siguen trabajando para determinar a qué obedece la oleada de pinchazos en lugares de ocio nocturno que se ha intensificado este mes de julio. Sobre todo para esclarecer si esas prácticas buscan la sumisión química de la víctima con el objetivo de violarla o «amedrentar» a las mujeres para echarlas de los espacios públicos.

«Hay que concretar si hay sumisión química tradicional con el fin de someter la voluntad de una persona dirigida a la comisión de ese delito, o si hay otra voluntad detrás como la de intentar trasladar una situación de inseguridad, como amedrentar a un colectivo con ese discurso machista de tratar de sacar a las mujeres del espacio público», ha explicado.

En una entrevista en TVE, el titular de Interior señaló que hay un total de 60 denuncias en todo el territorio nacional y que, ante este incremento, están realizando un estudio individualizado de los casos.

El ministro dijo que existe un protocolo para casos de sumisión química y que se trata de un asunto sobre el que llevan trabajando «mucho tiempo». También hizo hincapié en la importancia de que estos hechos delictivos se denuncien y se acuda lo antes posible a un centro asistencial para hacer una analítica en el mínimo lapso de tiempo posible.

El Partido Popular, por su parte, pidió ayer la comparecencia en el Congreso del propio Marlaska y de la ministra de Igualdad, Irene Montero, ante la «oleada de casos de agresiones realizados mediante pinchazos con jeringuillas». Un extremo este, el de las jeringuillas, que no ha sido confirmado en ninguno de los casos que han trascendido.