La gallega Alexandra Pereira, sobre la profesión de «influencer»: «Se habla de este trabajo como si fuera ir a picar a la mina»
SOCIEDAD

La viguesa, que está embarazada de su segundo hijo, se ha declarado afortunada de dedicarse a la creación de contenido de moda: «Yo soy muy consciente de lo que cuesta ganar un salario, porque tengo gente a mi alrededor que tiene empleos tradicionales»
25 mar 2025 . Actualizado a las 15:55 h.Alexandra Pereira se siente «una absoluta afortunada» en su profesión como influencer. La gallega, una de las pioneras en los blogs de moda de nuestro país, se ha sentado con Vicky Martínez Berrocal en su pódcast para reflexionar sobre su trayectoria y también sobre su vida personal, ahora que está a punto de ser madre por segunda vez.
Lovely Pepa —su alter ego en redes sociales durante mucho tiempo— empezó explicando sus orígenes: «Soy una mujer que se ha hecho a sí misma. Vengo de una familia muy normal, de clase media, sin ningún contacto en el mundo de la moda. Eso es un reto añadido, especialmente en un sector tan elitista y tan clasista como es el de la moda. También me jacto de decir que nunca me he pegado a nadie para ganar visibilidad, ni seguidores. Siempre he ido a mi bola». Antes de empezar en la moda, su carrera apuntaba hacia otro lugar bastante diferente: «A mí me apasiona lo que hago. Tengo esa suerte. Empecé estudiando Derecho y Economía, que no me apasionaba para nada. Incluso hice prácticas en un banco, estaba encaminada a hacer algo en mi vida que no me llenaba al 100 %. Algo fallaba, y cuando este trabajo me encontró a mí, encontré mi lugar en el mundo».
La gallega abrió en el 2009 su propio blog sobre moda, cuando a Instagram y a la profesión de influencer le quedaban unos años para existir. Sin embargo, ella prefiere desprenderse de la etiqueta de pionera: «Yo no he sido la primera, ni mucho menos, ni en este país, ni en el mundo. Yo comencé haciendo un blog, ahí contaba mi vida de estudiante. Y así empecé, pero ya en ese momento yo seguía a otras blogers americanas y ya existían también en este país. Lo que pasa es que éramos muy poquitos, sobre todo comparado con el mundo de hoy», ha dicho, reivindicando eso sí, haber sido una de las primeras en apoyar la profesión. «Sí que puedo decir que he construido pasos que esta industria ha dado. Hemos batallado para que se entienda el valor de nuestro trabajo. Ahora es más fácil, la competencia es mayor, pero hay que pelear menos con las marcas y con la industria», ha explicado la gallega.
La influencer ha pasado gran parte de la entrevista dejando claro que se siente una privilegiada por la profesión que tiene: «Es un trabajo con muchos beneficios. Tenemos una vida maravillosa y no nos podemos quejar de nada. Yo soy muy consciente de lo que cuesta ganar un salario, porque tengo gente a mi alrededor que tiene trabajos tradicionales. Y es verdad que en nuestro trabajo se gana uno muy bien la vida. Considero que no me puedo quejar, soy una absoluta afortunada». Además, ha dejado un recado a sus compañeros y compañeras: «Creo que se escuchan muchas banalidades de gente en el sector que habla como si esto fuera un trabajo de ir a picar a la mina. Y no lo es. Hay que ser justos».
Su vida personal y su segunda maternidad
Pereira, con más de dos millones de seguidores en Instagram y más de 200.000 en YouTube, se califica a sí misma como una persona «familiar». «Soy una mujer muy normal en mi casa. Y eso creo que a la gente le gusta mucho. Porque puedes verme en un entorno de la alta costura y también en mi casa con un pijama». La viguesa tuvo a su primer hijo, Sasha, en agosto del 2022 con el libanés Ghassan Fallaha, con quien se casó en el 2019. El octubre pasado anunciaba que estaba embarazada de su segundo hijo. «Yo lo sé todo de él. Es una persona que conmigo se ha abierto en cuerpo y alma, llevamos diez años juntos», ha dicho sobre su matrimonio con Gassan.

La maternidad le ha cambiado. Incluso a la hora de verse a sí misma: «Yo nunca me he sentido acomplejada por mi altura, y mido 1,60 metros. Pero creo que me sé sacar mucho partido para lo normal que soy. He tenido complejos, pero estoy contenta con mi cuerpo y con mi ser. Después de tener a mi hijo, creo que me siento más segura en mi piel».