Malo si hay fútbol y perdió tu equipo, y malo también cuando llega un fin de semana y no se juegan partidos de Primera. El aficionado siempre encuentra motivos para protestar, aunque esos motivos no le den atribuciones para excederse, y menos todavía en forma que lleguen a molestar al prójimo en medida desmesurada como en el caso que provocó el desmoronamiento anímico de Domingos Paciência quien, de la noche a la mañana, decidió regresar a Portugal al sentirse molesto y también muy sorprendido, puesto que él no esperaba el censurable comportamiento de un sector de hinchas quienes no supieron digerir la última de las derrotas sufridas por el Deportivo en aquella corta etapa en la que el técnico portugués ocupó el banquillo del equipo coruñés. Entendimos a Domingos Paciência en las declaraciones que, con estilo y en muy buen modo, hizo a Xurxo Fernández publicadas ayer en La Voz de Galicia, aclarando los motivos que provocaron la estampida marcha a su país.
Las declaraciones de Paciência fueron uno de los tema más comentados ayer en el ambiente de fútbol? sin Liga. Otro puede estar en la próxima reunión de representantes de la AFE, quienes se entrevistarán con jugadores del Deportivo para tratar de la deuda que el club tiene con ellos, deuda de la cual hay que pagar antes de julio 6 millones de euros (unos 1.000 millones de pesetas). También llega la noticia de que Andreas Dimitrelos, presidente del AEK de Atenas, fue detenido por la deuda de 170 millones de euros que el club que él preside debe al fisco de Grecia.
Por último una noticia luctuosa, el fallecimiento en Barcelona de José Félix Pons, popular comentarista deportivo de televisión en la década de los 70 y siguientes. Tenía 80 años de edad.