El Deportivo salva un punto de milagro ante el Sporting de Gijón

TORRE DE MARATHÓN

Un rebumbio en el área tras un saque de esquina en el 94 da el empate al equipo coruñés tras un gris partido
17 feb 2014 . Actualizado a las 11:51 h.Fabricio levantó los puños cual Aranzubía en Almería aunque fuera Toché quien rematase, casi sin mirar siguiendo la estela del planchazo del canario. El portero se tiró con todo en el rebumbio del 94, que le dio un milagroso empate al Dépor contra el Sporting de Gijón. Sandoval y 7.000 asturianos se tiraron de los pelos porque se fue por la borda la victoria casi cantada, tras un mal partido de los coruñeses. En un partido de tensión y escasas oportunidades, con el Sporting más cómodo y amenazante a las contras para sentenciar tras ponerse por delante con gol de Bernardo, el Deportivo se da con un canto en los dientes con un punto después de verlo perdido y con la situación por el ascenso directo complicándose de confirmar la derrota.
Hubo pocas bromas en Riazor para un partido cuyo escaparate fue de Primera. Dos equipos contendientes por el ascenso y un estadio rebosante con dos aficiones dando el espectáculo maravilloso en la grada que unos pocos quisieron empañar en las calles. Deportivo y Sporting se dejaron las sutilezas para mejor ocasión, cuando la presión y los focos aprieten menos, en un partido jugado a cuchillo y que sólo se animó cuando las fuerzas y la necesidad del Dépor, con el marcador en contra casi todo el partido, obligó a tocar a rebato. Al Sporting le venía bien esperar su ocasión ante un Dépor que volvió a atascarse con la pelota en los pies y que careció de suerte para meterse en el partido tras el 0-1.
El gol de Bernardo, tras un córner y un inapelable remate del central a la escuadra, hurgó en la herida del balón parado del Dépor, que ya ha encajado una docena de tantos así, pero sobre todo volvió a poner de relieve los problemas del equipo coruñés para llevar la iniciativa. Si además se añade el agobio de ver a un rival directo de nuevo por delante en medio de la selva que es la igualadísima Segunda división, al Dépor se le puso un pequeño nudo en la garganta. Sin la salida de Rabello y otra vez con Juan Domínguez lejos de ser protagonista, al equipo blanquiazul sólo le quedó la salida de Salomão. Con Luisinho retrasado al lateral izquierdo y con Núñez en la derecha, el extremo luso volvió a jugar por la izquierda pero a Luis Hernández le ayudó Lora y tras 20 minutos de desborde, el entusiasmo del portugués se aplacó.
No hubo mucho más en la cuenta del Dépor en el primer tiempo. Cuando Bernardo cazó el gol se le abrió el cielo porque minutos después, el propio Bernardo tocaba con la mano en el área un centro de Rabello. Pudo ver además la segunda amarilla el jugador del Sporting. Pero Borja Bastón tiró fuera la pena máxima. El Dépor tuvo en sus pies la ocasión para borrar un nuevo despiste a balón parado y evitar la penuria de llevar la iniciativa para igualar. Pero la desperdició y las consecuencias no se hicieron esperar: espesura, falta de ideas y nervios por primera vez en la temporada. El Sporting, mientras, era feliz: su plan había funcionado a la perfección. Taponó las bandas con el trabajo de Carmona y Llora en auxilio de sus laterales, salió rápido a la contra con Scepovic y amenazó con los saques de esquina que tanto quería evitar Fernando Vázquez y los envíos de banda largos de Luis Hernández.
El partido tuvo más ritmo y llegadas en el segundo tiempo. El Sporting le regaló a Salomão la posibilidad del empate. Sacó de puerta Cuéllar para un Sergio Álvarez que estaba de espaldas. El balón suelto lo recogió Salomão, que se precipitó y chutó fuera ante el desconcierto de la zaga asturiana. Aparecieron más espacios pero no ideas en el juego del Dépor. Vázquez tiró de banquillo, situó a Toché al lado de Bastón y volvió a los tres centrales para dar alas a Luisinho. El Sporting pudo matar a la contra con disparos muy francos de Álex Barrera y Carmona, siempre con la movilidad de Scepovic de por medio.
Con Laure y Luisinho carrileros y de nuevo Salomão reubicado tras los puntas, el Dépor se lanzó a por el empate y dejó espacios para que Scepovic retase el fuera de juego de la línea de tres. Vivió al límite el equipo coruñés y apenas remató un par de veces con peligro Toché en el área rival. La última bala fue Luis Fernández por el desafortunado Borja, pero el juego del Dépor seguía sin ofrecer síntomas para el optimismo. Las contras del Sporting, cada vez más peligrosas, alteraron más el pulso de la afición local que las acometidas sin claridad de lo suyos. Y cuando todo parecía perdido, tras una falta al borde del área lanzada por Toché y que terminó en córner, el Dépor cazó un empate milagroso en un barullo.
1-Deportivo de La Coruña: Fabricio; Laure, Marchena, Insua, Luisinho; Álex Bergantiños, Juan Domínguez; Núñez (Lopo, min.66), Rabello (Toché, min.58), Salomao; y Borja Bastón (Luis Fernández, min.82).
1-Sporting de Gijón: Cuéllar; Luis Hernández, Bernardo, Mandi, Canella; Sergio Álvarez, Nacho Cases; Lora, Álex Barrera (Santi Jara, min.76), Carmona (Hugo Fraile, min.65); y Scepovic (Lekic, min.83).
Gol: 0-1, min.26: Bernardo. 1-1, min.95: Toché.
Árbitro: Sánchez Martínez, del colegio murciano. Amonestó a Bernardo (min.16), Cuéllar (min.67), Nacho Cases (min.88) y Hugo Fraile (min.93), por parte del Sporting; y a Marchena (min.23), por parte del Deportivo.