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La acacia amenaza la biodiversidad del Aloia, el primer parque natural de Galicia

Monica Torres
mónica torres TUI / LA VOZ

VIGO

Cedida

La Xunta aplicará un sistema de descortezado para erradicar 180.000 ejemplares

01 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Las acacias negras están poniendo en riesgo la biodiversidad del Parque Natural del Aloia. Es el diagnóstico de la Xunta, que tras varios años de pruebas para definir la estrategia pone en marcha «la primera actuación en extensión para luchar contra este enemigo vegetal en el parque». Así lo asegura el subdirector xeral de Espazos Naturais, Tomás Fernández Couto.

El jefe de servicio de Parques Naturales de Galicia, Antonio Rodríguez, especificó que la acacia no está por todo el espacio, «aunque sí compromete algunos pinares en explotación y en una extensión muy importante». Tras ensayos en varias parcelas, comenzarán en cuestión de días la primera actuación a gran escala de descortezado, «un método totalmente ecológico que ya se ha empleado en otros montes o riberas de río, pero nunca en tal superficie». Es el método elegido porque «es el más eficiente».

En el caso de la acacia, cortar por lo sano no es la solución. Explica que, si se hace así, «rebrotaría en cuanto saliera el sol y, además, en el suelo quedan semillas negras que pueden seguir activas muchos años más». Por ello han apostado por descortezar para intentar acabar con «unos 184.000 pies de acacia, ya que actuaremos sobre 26,4 hectáreas». La inversión asciende a 310.000 euros y los trabajos han de ser muy minuciosos. Hay que trabajar planta por planta y algunas acacias llegan a los 20 metros de altura.

«Comenzaremos en primavera, las de más de 7 centímetros de diámetro se descortezarán y las de menos se cortarán y se aplicarán fitosanitarios con pincel», indica.

Arranca en primavera porque es cuando la naturaleza está en plena efervescencia. Hay que retirar la corteza que envuelve el tronco de la acacia desde una altura aproximada de 1,20 metros hacia el suelo». «Es el momento en el que está circulando la savia y al descortezar se corta el flujo y acaba por secarse» explica Antonio Rodríguez. Esta cirugía arbórea se realizará durante dos años, ya que es una gran extensión y solo se puede trabajar mientras hasta mediados de verano, mientras esté la savia circulando. «Aun así, al acabar habrá que volver a insistir y a hacer un seguimiento continuado», apunta Rodríguez.

Los trabajos coinciden con el 90 aniversario de la declaración de Sitio Natural de Interés Nacional de este estratégico enclave del Galiñeiro donde el ingeniero Areses transformó un simple pedregal en el primer parque natural de Galicia, de 746 hectáreas.

En 1910 comenzó la reforestación empleando, sobre todo, pino del país (Pinus pinaster), pero también introduje exóticas como esta acacia negra (Acacia melanoxylon), porque en aquel momento tenía valor ornamental y forestal, recuerda Rodríguez.

Al ser una especie exótica, la acacia negra carece de enemigos naturales que limiten su expansión y producen una gran cantidad de semillas «por lo que también su propia naturaleza afecta a otras especies porque alteran el suelo». Supone un problema ambiental muy serio, ya que produce un empobrecimiento ecológico general, aumentan la acidez del suelo y desplazan a todo el resto de especies, de flora y de fauna.

La Xunta acomete otras actuaciones de conservación como la rehabilitación de una zona de acceso para personas con movilidad reducida hasta la cruz que corona este privilegiado espacio desde donde se divisa toda la comarca hasta la desembocadura del Miño. También se está elaborando una guía y un plano que permitirán a los usuarios disfrutar de las rutas y senderos, que suman cerca de 10 kilómetros. La Xunta respalda los trabajos de mantenimiento y recuperación, que incluyen la rehabilitación de hábitats, caminos y zonas de uso público.