
El Instituto de Estudios Vigueses rescató la pieza de la escultura de As Avenidas y esta semana se repuso
30 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Historiadora del arte y miembro del Instituto de Estudios Vigueses
El monumento a José Elduayen y Gorriti, marqués del Pazo de la Merced, es el más valioso que a nivel artístico tiene la ciudad. Realizado en bronce por el prestigioso escultor catalán Agustín Querol fue inaugurado en 1896 después de una constante y multitudinaria aportación de la ciudadanía. En este sentido la referencia de más de 3.000 donantes, entre particulares e instituciones, permite entender los cambios sociológicos que desde entonces se han ido dando. Esta suscripción popular fue una manifestación de agradecimiento al político por los logros conseguidos para la ciudad, entre los que se pueden señalar la mejora en las obras del puerto, la prolongación de la línea del ferrocarril Vigo-Ourense-Madrid, la apertura de carreteras o la construcción de un hospital conocido como Hospitalillo.
Este madrileño, ingeniero de caminos, canales y puertos, es conocido por su implicación política como miembro del partido liberal conservador en la época de Cánovas del Castillo, en la que ocupó distintos cargos ministeriales. Tal fue el vínculo con la ciudad olívica que quiso que sus restos mortales y los de su familia, descansaran en la capilla central del cementerio de Pereiró. Su hija mayor, María de los Milagros Elduayen, marquesa de Valladares y Mos, contrajo matrimonio con Fernando Quiñones de León, marqués de Alcedo. El hijo de ambos, Fernando Quiñones de León y Elduayen recibiría en herencia por vía materna la finca que lleva su nombre, y que a la muerte de este, recibiría su padre, quien la donaría a la ciudad hace ahora cien años.
El monumento dedicado a José Elduayen se encuentra en los jardines de Montero Ríos desde
1996. Es un monumento realizado en bronce por Querol, de elegante factura y que alterna con un pedestal diseñado por Jenaro de la Fuente Domínguez. Consta de una figura de dos metros y medio de altura que representa al político colocado en la parte superior, acompañado de cuatro figuras femeninas de extraordinaria belleza, que simbolizan las carteras ministeriales desempeñadas por Elduayen, Gobernación, Estado, Ultramar y Hacienda. El conjunto está rodeado de una cadena que se apoya en dieciséis anclas que marcan su perímetro, diseñadas también por Jenaro de la Fuente y fundidas en los talleres de La Industriosa de Antonio Sanjurjo. En alguna de ellas todavía se pueden leer las iniciales del nombre del reconocido industrial.
Pese a que esta cadena puede resultar disuasoria, no evita que niños y no tan niños la traspasen y se suban a las figuras femeninas como si de un juguete se tratase. Fruto del descuido rompió la cabeza de la serpiente que acompaña a la figura femenina que representa al ministerio de Estado. Y así, sin cabeza, permaneció la pieza durante cuatro largos años sin que nadie se percatase de la falta.
Cuatro años sin cabeza
Los miembros del Instituto de Estudios Vigueses, que tienen catalogada prácticamente la totalidad de obras escultóricas públicas del Ayuntamiento de Vigo, sí se percataron de esta situación y no perdieron la esperanza de encontrar la pieza desaparecida. Como la perseverancia suele favorecer al que la practica, fueron capaces de recuperar la cabeza de 129 años de antigüedad. Empezó entonces el proceso de búsqueda de financiación, porque el de reposición tenía claro el Instituto de Estudios Vigueses que sería ejecutado por la prestigiosa fundición ArteBronce de Goián, que dirige Cuqui Piñeiro. El interés mostrado por el equipo de Patrimonio del Concello de Vigo que dirige Carmela Silva, facilitó el último paso, el de la financiación.
El pasado jueves se procedió a la reparación. El trabajo minucioso y preciso que realizaron Chema y Marcos de la fundición ArteBronce ya puede comprobarse. El Instituto de Estudios Vigueses se congratula de evitar una pérdida irreparable e invitan a los ciudadanos a conocer, valorar y respetar un patrimonio que es de todos.