Verónica Sánchez, actriz: «Hay aspectos de la juventud que pretendo no perder»

VIRGINIA MADRID

YES

Protagonista de series como «Ángela» o «La Favorita 1922», la artista vive un gran momento profesional. «Gracias a Resines hice de Eva en "Los Serrano"», confiesa

03 mar 2026 . Actualizado a las 08:39 h.

Aquella joven que interpretó a Eva en «Los Serrano», tiene hoy ya 48 años y un largo y exitoso recorrido como actriz: «Tengo una buena racha, pero con las mismas, pueden venir malas y tengo que estar preparada», confiesa. Verónica Sánchez (Sevilla, 1977) no tiene redes sociales, huye de la popularidad y le encantan los personajes que la sacan de su zona de confort: «Me gusta cambiar de registro. No quiero encasillarme en un personaje tipo. Me interesa salir de ese sitio donde estoy cómoda para abordar personajes con claroscuros». Charlamos con la actriz sevillana sobre sus inicios y la fama.

—Tras un 2025 redondo en el que has ido encadenando proyectos, ¿en qué momento estás ahora?

—Ha sido un año muy bonito de trabajo y los proyectos han funcionado fenomenal. Los personajes me han enriquecido un montón. Con los años, he aprendido que en esta profesión siempre esperas más la incertidumbre y cuando llega una buena racha hay que disfrutarla al máximo y sentirte agradecida. Ahora estoy en un tiempo de descanso y aprovechando para hacer todas esas cosas que me nutren para dar vida a nuevos personajes como pasear, leer...

—¿Te cuesta más decir que sí o que no a un proyecto?

Decir que no siempre da más vértigo, aun sabiendo que ese personaje no es para ti y no estás trabajando. Cuando digo que sí, es que lo he meditado y hablado con mi representante. Siempre tomamos la decisión conjuntamente y, una vez que doy el salto, ya no miro atrás. Tampoco te puedo decir que esté en mi casa tranquilamente diciendo que no porque me llueven los proyectos. No. Es verdad que tengo una buena racha, pero con las mismas pueden venir malas y tengo que estar preparada. En esta profesión es obligatorio afrontarlas porque si no, no aguantas.

—¿Te sigues poniendo nerviosa cuando te presentas a un «casting»?

—El examen siempre nos pone nerviosos a todos y da igual la edad que tengas, pero quizá me da un poco menos de vértigo ahora. He aprendido a no sufrir con ellos porque ahora dispongo de más herramientas emocionales y he entrenado más la tolerancia al fracaso. Si no estás preparado para soportar un no y otro, la profesión puede ser muy ingrata e insatisfactoria y sufrir tanto que al final abandones y es una pena.

 —El éxito te lo dio tu personaje de Eva en la serie «Los Serrano». ¿Cómo te afectó la exposición pública?

—Le debo muchísimo a la serie y a Antonio Resines, con el que trabajé en Al sur de Granada. Él tiene mucha responsabilidad en el despegue de mi carrera porque yo seguía sin tener representante y accedí al casting para hacer de Eva gracias a que dio mi nombre. De esa etapa guardo recuerdos muy bonitos porque aprendí mucho. Iba a trabajar feliz y eso que no parábamos. Luego está la otra cara, que es la fama tan bestia para la que nadie, sobre todo los más jóvenes, estábamos preparados. A mí me abrumó, tuve que acostumbrarme a que la gente me reconociera por la calle. No era habitual y fue difícil.

—¿Te consideras una actriz versátil?

¡Uy! No lo sé. Me gusta cambiar de registro, no quiero encasillarme en un personaje. Por eso, cuando acabo un proyecto, procuro hacer lo opuesto y salir de mi zona de confort.

—¿En cuáles no te ves? ¿Quizá en una película de terror?

Me encantaría hacer de asesina psicópata, porque soy espectadora del cine de terror. No tengo prejuicios por el género que me llega. Si es una buena historia y un personaje interesante, me lanzo de cabeza.

—Tienes 48 años. ¿Cómo llevas aproximarte al vértigo de los 50?

Intento llevarlo con naturalidad. Una no tiene un manual para cumplir años. Voy entendiendo y aceptando los cambios que se producen con el paso del tiempo. Es interesante hacerte mayor porque tienes las cosas más claras, más capacidad de decisión y eso es bonito. Hay aspectos de la juventud que pretendo no perder y que no tienen nada que ver con el físico, como la ilusión de seguir adelante. Al final es lo que más joven te mantiene por encima de los tratamientos estéticos, ja, ja, ja.

 —¿Cuáles son tus pequeños placeres cotidianos?

—Estar con los míos. Disfruto también leyendo, viendo cine y viajando.

—No tienes redes sociales...

—No. Lo he conseguido y estoy feliz. Tuve Instagram por recomendación de mi agencia, pero me fui desenganchando. Me di cuenta de que me generaba ansiedad tanta notificación y de que me quedaba vacía después de perder el tiempo curioseando. Creo que estoy un poco chapada a la antigua y considero que a los actores nos viene bien cierta dosis de misterio porque pienso que ayuda a que luego sean más creíbles tus personajes.