Retrasar jubilarse por falta de relevo: «Tengo once enfermedades, pero aguanté en el restaurante porque lloraba al pensar en cerrarlo»
Carlos, de la Cuchillería Gómez, Manolo, de la tintorería Elegante, y Jaime, del bar Tío Braulio, no tienen quien les continúe. Carlos tiene 75 y sigue al pie del cañón y los otros cierran con el alma rota


