Invertirá 144 millones en el último recrecido, que se iría como mínimo a finales del 2031, y en la posterior restauración, que implicará un seguimiento de al menos 30 años
La organización también confirma que los abonos para los cuatro días de festival en Viveiro se venden a un ritmo elevado «y todo apunta a que volverán a agotarse»