A Lita Montero Romero le hubiera gustado llevar un camión grande o un ómnibus, pero se tuvo que conformar con el tractor de la casa y ya a los 56 años, con un Peugeot pequeño con el que se mueve todavía por el entorno de Cee. «Nacín en época equivocada», dice. Es un ejemplo de que no importa la edad cuando se quiere, o se necesita, algo
Cristina Viu