La inserción laboral en empresas de las personas con minusvalías continúa siendo anecdótica No basta con que la Constitución reconozca el derecho a un trabajo. La letra, aunque sea con mayúsculas, se queda a menudo en el papel y el mercado sigue pensando que competitividad no casa con discapacidad. Casi anecdóticos continúan siendo los casos de las personas con alguna discapacidad que acceden al trabajo en condiciones ordinarias y, cuando es así, casi siempre se encuentra detrás la lucha organizada no gubernamental. Colectivos de afectados, fundaciones y entidades sociales tratan de tapar los agujeros de un mundo, el laboral, en el que la igualdad de oportunidades continúa siendo una máxima teórica.
REDACCIÓN