Científicos de EEUU documentan 2500 casos en todo el mundo
Científicos de EEUU documentan 2500 casos en todo el mundo
Suele empezar con una pesadilla y un niño que se despierta llorando… Sucedió en Oklahoma (Estados Unidos). Lo que más le gustaba a Ryan Hammons, de 4 años, era dirigir películas imaginarias. Gritos de «¡acción!» a menudo se oían en su cuarto. Un juego divertido que dejó de serlo una madrugada de 2008, cuando se despertó chillando. Contó que estaba soñando que vivía en Hollywood, en una casa con piscina. Era un adulto y tenía tres hijos. Y el corazón se le paraba. «Mamá –le dijo a su madre–, creo que yo antes era otra persona».