Patente de corso

Los insoportables bellacos

Domingo, 2 de febrero 2025, 08:28

Hay unas líneas de los Cuadros de viaje de Heinrich Heine que me gustan mucho, tanto que en 1985 las utilicé como epígrafe para El maestro de esgrima, que fue mi segunda novela: «Soy el hombre más cortés del mundo. Me precio de no haber sido grosero nunca, en esta tierra donde hay tantos insoportables bellacos que vienen a sentarse junto a uno, a contarle sus cuitas e incluso a declamarle sus versos».

«Hasta cuando por necesidades operativas llamé 'hijo de puta' a alguien, procuré hacerlo tratándolo todo el tiempo de usted»

Tales palabras, sobre todo si uno las lee de jovencito, son de ésas que pueden servir de referencia para ajustar cierta clase de maneras, o ... intentarlo al menos, durante toda la vida. Yo también me precio de no haber sido grosero nunca con nadie, ni siquiera con los más insoportables bellacos. Hasta cuando por necesidades operativas llamé «hijo de puta» a alguien, procuré hacerlo tratándolo todo el tiempo de usted. Pero es cierto que, a veces, la burda condición humana pone las intenciones a prueba.

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Sobre la firma

Escritor, académico de la Real Academia Española y cofundador de Zenda.

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