Miley Cyrus cambia de nombre, lanza disco y llora a su madrina Dolly Parton
Nació como Destiny Hope, pero la llamaban Miley porque no paraba de sonreír (como un 'smiley'). Durante su breve matrimonio con Liam Hemsworth se cambió el apellido, pero ahora quiere romper con el legado paterno.
La identidad siempre ha sido un asunto central en la vida de la artista anteriormente conocida como Miley Cyrus.
Al fin y al cabo 'quién ... soy' y 'quién quiero ser' son preguntas especialmente importantes cuando la identidad es, además, una marca musical que otros han exprimido y manufacturado durante décadas. Ahora, la artista lanza un nuevo disco, Bass persuades, con más rock y electrónica que el anterior (y su mega-éxito Flowers), y lo anuncia borrándose el apellido para aparecer sencillamente como Miley.
¿La razón? De momento no ha dado explicaciones. Pero, antes de que fuese interpretado como un rechazo, su padre, el cantante de country Billy Ray Cyrus (con el que estuvo unos años sin hablar a raíz de que se divorciase de su madre y algunas desavenencias económicas), ya ha salido a decir (por si acaso) que no le importa nada y que él y su hija se llevan fenomenal.
La expectación por el disco coincide con las noticias (de momento, especulaciones), que hablan de Miley como posible heredera del catálogo musical de quien fue su madrina, Dolly Parton, que tenía sobrinos, pero no hijos, y cuyo testamento sigue siendo un secreto.
Así explicaba Miley en una entrevista con The New York Times el origen de su vínculo: «La conozco desde que era pequeña porque mi padre hacía música con ella y le pidió que fuera mi madrina. Pero donde nos hicimos muy amigas fue en Hannah Montana, en la que interpretaba a mi tía en algunos capítulos. Creo que miró a una niña con una peluca rubia como la suya y dijo: 'Te veo'. Fue algo divino y fue también el destino. No somos de sangre, pero somos familia porque nos elegimos la una a la otra [...]. Gracias a ella entiendo el negocio en el que estoy. Pero su gran lección fue, sobre todo, su capacidad de ser feliz. He visto a tantos famosos sin alegría en sus vidas, pero ella me dio confianza para dedicarme a esto durante el resto de mi vida y creer que sí puedo ser feliz».
Al contrario que otros famosos que se lanzaron a Internet para rendirle homenaje, Miley tardó más de 24 horas en reaccionar a su muerte y, cuando lo hizo, escribió: «Nuestros momentos más sagrados fueron íntimos y permanecerán allí, tras el escenario, bajo el glamour, en nuestros corazones». Prometió también escribir una canción sobre lo que estaba sintiendo porque eso es lo que también fueron siempre: letristas y creadoras de su propia música... con cuantiosos royalties para comprar algo más que sus propias flores.