Henry Marsh, neurocirujano

Neurocirujano

«Tenía síntomas del cáncer, pero no pedí ayuda. Pensé que estaba siendo estoico. En realidad, estaba siendo cobarde»

Es uno de los neurocirujanos más prestigiosos del mundo y sus libros, en los que cuenta de forma descarnada su experiencia en el quirófano, lo hicieron famoso... y temido. Ahora, el paciente es él. Y con la misma sinceridad nos cuenta cómo padecer cáncer ha cambiado su percepción de la atención médica.

Por Caroline Scott | Fotografía: Carlos Luján

Domingo, 11 de septiembre 2022, 01:35

Vestido con pantalones cortos y zapatillas de deporte de color naranja brillante, Henry Marsh se baja de su bicicleta justo cuando llego a su casa del sur de Londres, a cinco minutos del hospital St. George, donde pasó la mayor parte de su carrera como neurocirujano. Después de pasar el día escarbando en cerebros humanos, Marsh volvía cada tarde a casa en su bici para serrar madera y poner yeso. Reconstruir y reparar su casa se convirtió en una forma de terapia.

Tiene 72 años y padece un cáncer de próstata avanzado, pero cuando hace unos días se obstruyó el canalón lo reparó él mismo. «Columpiándome entre ... los postes del andamio como un gibón anciano», se ríe encantado. Después de haber pasado toda una vida dando noticias devastadoras a pacientes aterrorizados, ahora se enfrenta a su propia enfermedad incurable. Una situación, admite, en la que nunca imaginó encontrarse. Ha vivido durante muchos años con los síntomas del prostatismo –necesidad frecuente de orinar y dificultad para hacerlo–, pero no se atrevía a pedir ayuda. «Soy una persona muy práctica, pero me negaba a aceptarlo, así de simple –dice–. Pensé que estaba siendo estoico. En realidad, estaba siendo un cobarde».

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Por Caroline Scott | Fotografía: Carlos Luján

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy «Tenía síntomas del cáncer, pero no pedí ayuda. Pensé que estaba siendo estoico. En realidad, estaba siendo cobarde»

«Tenía síntomas del cáncer, pero no pedí ayuda. Pensé que estaba siendo estoico. En realidad, estaba siendo cobarde»