El legado de Maite ya es eterno en Pontevedra: «Maitiña, ti non te vas»

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Ramón Leiro

Amigos y familiares de la entrenadora del Arxil la homenajearon en la pista del CGTD unos días después de su fallecimiento

30 abr 2024 . Actualizado a las 12:02 h.

«As canchas chorarán, as túas aulas tamén, pero quen tanto mentou, non pode morrer, viva sempre estarás. Maitiña, non te vas». Ana Méndez recordó así a su hermana Maite Méndez en el homenaje que Pontevedra brindó a la eterna entrenadora del Arxil, fallecida hace una semana. La pista del CGTD fue verde otra vez. Sobre un altar improvisado descansaban su camiseta, su carpeta y un balón de baloncesto al que rodeaban decenas de rosas blancas, que depositaron muchos de los asistentes tal y como se pedía en la convocatoria. Casi a la misma hora a la que hace apenas un par de semana Maite preparaban a sus chicas para viajar a la fase de ascenso, se celebraba este lunes un homenaje público en la que no faltaron sus dos familias, la verde y la de sangre.

Por el atril de la pista en la que tantas horas pasó, sus amigas y amigos dieron pinceladas de todas esas facetas que hicieron de Maite mucho más que una apasionada del baloncesto. Era la entrenadora, la compañera del grupo de poesía Seis eran seis, la ex profesora del colegio Carballal, una feminista desde la trinchera, una médica de vocación que se convirtió ene maestra, y la poeta que adoraba a Mafalda y que escribió a su ahijada un poema del que ayer su hermana Ana recordó un fragmento: «Paseniño, paseniño nós iremos xogando este camiño e ti, a modiño, fixeches todo o camiño».

Ramón Leiro

Ana Méndez y Fina Casalderrey fueron las primeras en intervenir en un acto por el que pasaron Arturo Ameneiro y Begoña Arias, cofundadores del Arxil junto con Maite Méndez y Lino Vázquez, antiguos alumnos y exjugadoras que compartieron vestuario con ella y que ayer quisieron lanzar un mensaje positivo en medio de tanto dolor. «El mejor homenaje es defender el legado de Maite, como haría ella, que era una luchadora», señaló Ana Ramírez sin poder contener las lágrimas. También Natalia Soanges intervino muy emocionada para recordar «cuánto une un vestuario». «Desde aquí te pormenores que vamos a trabajar duro», concluyó.

Ramón Leiro

No faltó tampoco Julio Bernárdez, presidente de la Federación Galega de Baloncesto, que reparó en la supervivencia del Arxil, un equipo «que Maite dejó perfectamente atado» y que en la actualidad cuenta con 268 licencias. No faltaron los recordatorios a los representantes de las distintas administraciones para que no dejen morir el deporte femenino, ni tampoco la música con la banda sonora de Rosana o un «Gracias a la vida» conmovedor interpretado por Luz Casal.

Una de las últimas intervenciones se reservó para Lino, que aunque no habló, acompañó a una de las mejores amigas de Maite con la que ambos compartieron colegio y equipo directivo en el CEIP Carballal, del que la eterna entrenadora se jubiló para seguir soñando en verde. Ahora lo hará desde el otro lado.