
Las estadísticas dictan tendencias que son difíciles de romper. En la previa hablábamos de un enfrentamiento del mejor ataque de la liga contra la mejor defensa. Al inicio del partido, salta la sorpresa con la presencia de Ángel Nuñez en el quinteto titular en un intento del cuerpo técnico de agitar el avispero, que se juega los primeros ataques sin éxito. El Valencia le hacía mucho daño al Leyma con penetraciones fáciles, sacando tiros muy cercanos con altísimos porcentajes, que solo el buen hacer en la generación de juego de Heurtel y el trabajo en el rebote maquillan, manteniendo a los naranjas en el encuentro, haciendo la goma en torno a los 10 puntos en contra.
A la vuelta del descanso, el equipo taronja continúa con altísimos porcentajes en el tiro de dos. En ese punto, el Valencia activó el modo rodillo, coincidiendo con el bajón físico de un Thomas Heurtel que aun no había podido sentarse. A partir de ahí, hubo poca más historia. El Valencia pasó por encima sin miramientos y se marchó a una diferencia ya insalvable. Las estadísticas no mienten; en suma, el conjunto de Pedro Martínez consiguió un total de 180 puntos de valoración ante los escasos 66 que registró el Leyma Coruña. Es todavía más manifiesta la superioridad taronja con el dato de asistencias, de 35 frente a las 21 de los herculinos.
Sin duda alguna, se trataba de un partido complicado, pero la buena cara que se mostró en la primera mitad daba esperanzas de que era posible dar la campanada. La diferencia entre los equipos fue nimia al inicio, pero con el paso de los minutos, la decaída del físico y la aparición de la segunda y tercera unidad del Valencia, todo se complicó para el equipo naranja.