
Un documento, que luego fue modificado, incluía a Vigo como elegida, pero la RFEF lo considera un borrador más, y anuncia que fiscalizará la labor del equipo anterior que llevó la candidatura y trabajará a favor de la designación final de la ciudad olívica
25 mar 2025 . Actualizado a las 21:06 h.La Real Federación Española de Fútbol revisará el proceso que hasta ahora fija 11 estadios españoles como candidatos a ser sede del Mundial 2030, entre los que se incluye Riazor y deja fuera a Balaídos, a expensas de la decisión final de la FIFA dentro de dos o tres años. La actual directiva, que preside Rafael Louzán, reduce a categoría de borrador el documento de puntuación publicado por El Mundo que incluía a Vigo como undécima ciudad propuesta en el pasado 25 de junio, pero que dos días más tarde se modificó en favor de San Sebastián, quedando la ciudad olívica fuera de las seleccionadas el 19 de julio del 2024. Además, el organismo con sede en Las Rozas hace corresponsable de las decisiones tomadas hasta ahora al Gobierno, pues, «a través de la de la llamada Comisión de supervisión y normalización del fútbol español [en la que situó a Vicente del Bosque al frente], validó todo el proceso».
Vigo, a la espera de saber los motivos de la decisión y la baremación de las sedes
Desde que se conoció la lista de 11 ciudades propuesta por la RFEF para el Mundial, en Vigo cundió la sensación de que era incomprensible que la puntuación de las distintas sedes candidatas no se hiciese pública. Cundía el deseo de conocer las claves para que su proyecto fuese finalmente descartado.
El camino de España hacia el Mundial del 2030 lleva varios años de presiones políticas y sobresaltos entre las diferentes partes. Disconforme con el trabajo previo realizado por algunos de los responsables federativos de la comisión para el Mundial, Louzán, presidente desde el pasado mes de diciembre, prescindió de algunos de los cargos clave, como Fernando Sanz y Jorge Mowinckel, tan solo unos días después de llegar al cargo. No fueron los únicos relevados.

Destituciones de los responsables anteriores
«La mayor parte de los miembros y los técnicos que integraron esta Comisión finalizaron su relación laboral con la RFEF al inicio de la nueva Presidencia», añaden desde la Federación, que matizan el papel de Louzán en la etapa anterior, bajo la presidencia de Luis Rubiales, al que no votó, y la interinidad de Pedro Rocha, con el que colaboró estrechamente sin tener asignadas competencias concretas sobre el Mundial 2030.
Los movimientos del Gobierno y el valor de la proximidad a Portugal
Según El Mundo, el Gobierno trató de presionar para que Vigo fuese candidata, ponderando su valor como ciudad próxima a Portugal, otro de los países anfitriones. Desde el principio del proceso, el Ejecutivo trató de influir en las decisiones de los equipos de trabajo. En octubre del 2023, Víctor Francos, entonces secretario de Estado para el Deporte, aseguró a La Voz que Galicia tendría una sede. Ni dos, como eran las aspirantes, ni ninguna, refiriéndose a razones de equilibrio territorial para apuntar en esa dirección, cuando los trabajos de las ciudades candidatas estaban aún verdes.

El supuesto motivo del cambio: Anoeta no requiere una gran transformación
Ahora, la filtración de algunos documentos sobre la baremación de los estadios y las ciudades genera un sobresalto que anima a Louzán a revisar todo el proceso «realizado por la comisión independiente del Mundial». En todo caso, relativiza el valor del documento en el que Vigo figuraba como undécima sede, y que dos días más tarde se transformó en otro que la dejaba fuera como duodécima mejor puntuada. Detrás del cambio figura la baremación de un aspecto añadido: Anoeta no requiere apenas de una intervención añadida para convertirse en estadio mundialista, dadas sus prestaciones y aforo actual. Ese sería el elemento que propició el cambio: entró San Sebastián y salió Vigo.
En todo caso, la RFEF asegura que el cambio de puestos en la tabla de puntuación solo fue un ajuste más en un documento que no era definitivo. «Según la información recabada, por el momento, se realizaron al menos cinco documentos de baremaciones, considerados como borradores de trabajo no definitivos, que se fueron adaptando de acuerdo a los criterios de FIFA», asegura la Federación. Desde Las Rozas matizan que en las decisiones participaron el Gobierno y el organismo internacional, que participó en visitas de reconocimiento a las diferentes ciudades.
Sin embargo, en Vigo se aguarda todavía por que se expresen esas conclusiones.
Louzán apoya a Balaídos dentro del complejo proceso para ampliar los estadios
Ya como candidato, Louzán manifestó sus reservas sobre el trabajo técnico que había detrás de la designación de las posibles sedes españolas para el Mundial. Y remarcó en diferentes ocasiones, pese a sus discrepancias con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, su deseo de que Balaídos se convirtiese en sede, al igual que Valencia, dado el peso de la ciudad del Turia y la reactivación de las obras del Nuevo Mestalla, con capacidad para 61.500 espectadores. Sin embargo, ya desde la etapa anterior, previa a la designación oficial de los tres países como anfitriones del campeonato del 2030, el deseo de elevar de 11 a 13 los estadios españoles se encontró con la oposición de Portugal y Marruecos. Pese a todo, el proceso no está cerrado.
De todas maneras, la situación de Vigo fuera de las 11 ciudades que de forma provisional figuran como candidatas a albergar partidos propicia que el proyecto de reforma de Balaídos para dotarlo de 45.000 butacas mínimas para el Mundial —una transformación que debía de realizarse sobre un estadio todavía en obras a falta de la construcción de la nueva grada de Gol— esté parado.
El Celta declina pronunciarse sobre la situación
Desde que Vigo impulsó su candidatura como posible sede del Mundial, el Celta se mantuvo al margen del asunto, al considerarlo un proyecto liderado por el alcalde, Abel Caballero. Tampoco ayer el club quiso manifestarse sobre los últimos acontecimientos. Desde que llegó a la presidencia del club, Marián Mouriño restableció la cordialidad en las relaciones con el consistorio y trata de evitar enfrentamientos.
En A Coruña, el Deportivo razona que para sus intereses resulta innecesaria la obra de ampliación de Riazor de 30.000 a 48.000 asientos, y avanzó que no participará en la posible financiación y podría reclamar una compensación por los contratiempos que le pudiesen generar las hipotéticas obras en el estadio.
El proyecto coruñés sigue sin concretarse en aspectos clave como su financiación, tanto pública como privada, pese al compromiso de anunciarla ya hace meses, y los planes iniciales acumulan retrasos.
Nuevas conclusiones en cuestión de días
La Federación confía en publicar las «conclusiones» de la revisión del proceso de proclamación de estadios candidatos al Mundial 2030 «en los próximos días».