Toñito, el fenómeno detrás de Feijoo: «Non quero que marche, pero como amigo e admirador alégrome por el»

GALICIA

El feriante empezó a trabajar a los 14 años y solo dejó de hacerlo un fin de semana para acudir a una comida del PP. Aún no sabe si lo acompañará en Sevilla en el congreso de abril
17 mar 2022 . Actualizado a las 17:39 h.El día que Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado iniciaron un cruce de acusaciones que dio con la mayor crisis interna del Partido Popular en años, Antonio Rodríguez, Toñito, no dudó. Torció el gesto, cogió el móvil y envió un mensaje a Alberto Núñez Feijoo. «Presidente, como afiliado estou preocupado por como van as cousas no PP», le escribió. Toñito es el hombre que tiene en su garaje de Carballo el mayor templo dedicado a la figura del todavía líder de los populares gallegos. «Contestoume que iso ía arreglarse e que tiñamos a comida pendente», dice sobre el chuletón de buey que quiere compartir con Feijoo y Diego Calvo en un restaurante próximo al sótano donde acumula pancartas, camisetas, gorras y paraguas con imágenes del presidente de la Xunta y mensajes de apoyo junto a unas gallinas enjauladas, una furgoneta cubierta con una lona y la ropa interior que vende en la feria.
El presidente gallego maniobró para solucionar esa crisis que tanto preocupaba a Toñito postulándose como sucesor de Casado al frente del partido. Para ello, comenzó una gira por España que le llevó el miércoles a Santiago, donde se despidió del PPdeG con un multitudinario acto. «Como todo el mundo sabe, en dos semanas renunciaré a la presidencia del partido [en Galicia]», dijo Feijoo. Allí estaba Toñito, que levantó una pancarta plastificada que decía «presidente, confiamos en ti» y le gritó que era un «fenómeno», el apelativo que le suele lanzar en cada mitin al que puede acercarse. «Eu dígollo sempre: eres un fenómeno», recuerda, asumiendo su rol de amenizar los actos populares donde su ídolo se sube al atril.












Pero Feijoo se aleja ahora de los atriles gallegos, y eso a Toñito le produce sentimientos encontrados. «Como amigo de el que son, e admirador, non quero que marche, pero gústame que vaia a Madrid e sexa o próximo presidente de España, porque as cousas están moi mal», responde. Para llegar a la sede de Génova, el líder gallego deberá pasar primero el trámite de convertirse presidente del PP en el congreso de Sevilla que se celebra el fin de semana del 1 y 2 de abril. Toñito no sabe aún si estará allí: «Se che digo a verdade, non podo contestar. Non quero mentir». Por ganas no es, pero para este autónomo dedicado a la venta ambulante, «o traballo é sagrado».
Tanto es así que la única vez que dejó de trabajar un domingo desde los 14 años fue para acudir a una comida organizada por el partido, al que se afilió en el 2009 tras descubrir en un mitin a Feijoo y levantarse incontrolablemente de la silla para decirle, por primera vez, que le parecía un fenómeno. El caso es que ese fin de semana del congreso en Sevilla tiene que ir a las ferias ambulantes de Arteixo, Ribeira, Betanzos y Sada. Su mujer, hija y yerno le pueden suplir, pero el domingo tiene que estar en Cee, y eso también es «sagrado» para él. «Eu vivo do mercado e teño que ver a combinación para volver».

Las cámaras captaron a Alberto Núñez Feijoo acercándose al oído de Toñito el miércoles mientras se dirigía al escenario colocado en la Cidade da Cultura para despedirse del PPdeG. «O presidente me preguntou se ía ir a Sevilla a acompañalo e non puiden responder. Eu son autónomo», se excusa. Dice que por la familia no hay problema, que su mujer sabe de la amistad que le une al presidente, así que hace números para llegar a la capital andaluza directamente desde la feria de Betanzos y estar al día siguiente en Cee. Por ahora, los populares ya le han confirmado que le proporcionarán entrada y acreditación para estar presente en el ascenso de su ídolo a la cúspide del partido.
Y, si está allí, lo hará sosteniendo una de sus pancartas. «Levantarei o cartel e dareille un dos meus berridos», anuncia el hombre, que dice que seguirá a Feijoo allá donde vaya. «Fareino sempre», recalca. Mientras espera a sentarse frente al chuletón de buey junto a él y añade horas al fin de semana para acompañarle en Sevilla, el feriante repasa las palabras con las que el presidente gallego le conquistó: «Toñito, somos todos iguais». Iguales o no, los dos comparten compromisos ineludibles el próximo fin de semana.
