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La estructura económica del Celta, el eslabón pendiente de Marián Mouriño

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

XOÁN CARLOS GIL

Cumplir con el presupuesto y con el plan estratégico, retos tras prescindir del CEO

29 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta vive una situación casi idílica en lo deportivo y en lo social. Con el primer equipo encamarado en la octava posición de la liga y con la afición entregada ante la apuesta deportiva de Claudio Giráldez. Todo, bajo el timón de Marián Mouriño, que va camino de cumplir dos años como presidenta. A día de hoy, en la sede de Príncipe, la estructura económica del club es el eslabón pendiente después de que el club decidiese prescindir del CEO corporativo, José Gainzarain, y de Sonia García, la directora financiera y su mano derecha. Además, en una recta final de temporada en donde el conjunto vigués tendrá que afinar la calculadora para cubrir el presupuesto y mantener su actual estatus para disponer del mayor límite salarial posible de cara al próximo ejercicio.

Marián Mouriño heredó una situación económica compleja después de la apuesta de la temporada 2022/2023 que no tuvo sus réditos en lo deportivo. Tampoco ayudó lo sucedido la campaña pasada con el despido de Rafa Benítez, además de la salida de María José Herbón (la anterior directora financiera) y el desembolso realizado en jugadores que tampoco tuvo correspondencia con lo sucedido en el campo. Este escenario provocó dos ejercicios continuados de pérdidas y números rojos de 30,3 millones, sumando los cuatro últimos ejercicios.

Revertir este escenario era el gran reto de Gainzarain, que con la ayuda de gran parte del club, elaboró un plan estratégico a cinco años que fue presentado en la última junta de accionistas y que debería comenzar a dar sus frutos en dos o tres cursos. Aun con cambios en la cúpula económica, esa hoja de ruta tiene que seguir adelante para sanear a la entidad con una filosofía de contención del gasto, comenzando por la parcela deportiva, y buscando únicamente fuera lo que no pueda producir A Madroa.

Por ahora, el Celta tiene un plan recogido en el presupuesto que cumplir. Tiene computado un ingreso por venta de jugadores por valor de 34 millones a 30 de junio y, por el momento, solo tiene consolidada la venta de Tasos Douvikas. Esa cantidad de 34 millones, también se puede menguar con ahorro en otras áreas. A mayores, cumplir con ese plan es primordial para que el Celta pueda mantener la relación de 1:1 para el límite salarial de la próxima temporada.

Responsabilidad económica

Por el momento, todo indica que la dirección económica del Celta quedará bajo la coordinación de la propia Marián Mouriño. Primero, porque el CEO y su mano derecha, a nivel oficial, siguen dentro del club hasta que su desvinculación sea un hecho (un proceso que puede llevar su tiempo), y segundo, porque la próxima tarea debe ser dotar de estabilidad a un departamento clave para el crecimiento del club, en especial, teniendo en cuenta que en menos de un mes los célticos deben tener vía libre para comenzar las obras del proyecto Galicia Sports 360.