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Perú vota dividido por el fujimorismo

CARLOS OCAMPO REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

ERNESTO BENAVIDES | Afp

La hija del expresidente es, pese a su herencia, favorita en las elecciones de mañana

09 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Ser la hija la hija del primer presidente condenado por corrupción en su país debería ser una losa como para estar hundida en los sondeos, pero, con un discurso que intenta desmarcarse de su herencia, Keiko Fujimori se presenta mañana como la gran favorita a tomarse la revancha de Ollanta Humala, que le arrebató en el 2011 la presidencia de Perú. Las últimas encuestas, publicadas a principios de semana, la sitúan con una ventaja suficiente para comandar el giro hacia la derecha, aunque deberá pasar por una segunda vuelta de resultados todavía imprevisibles. Si gana, contará con un amplio respaldo en el Parlamento, que también se elige mañana, donde su partido, Fuerza Popular, el que más a la derecha se posiciona, estaría cerca de obtener mayoría absoluta.

Las elecciones se celebran en un clima político muy polarizado. El movimiento antifujimorista, que el pasado martes sacó a miles de peruanos a las calles para rechazar, como cada año, el autogolpe de Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, acabó por convertirse en un clamor contra la hija del expresidente que la obligó a cancelar sus actos de campaña.

Con diez de los candidatos aún en liza, de los 19 que empezaron, solo otros dos tenían, al cierre de campaña el jueves, alguna posibilidad de disputar la segunda vuelta contra Fujimori: Pedro Pablo Kuczynski y Verónika Mendoza. Mañana, el imprevisible voto de los peruanos aún puede deparar alguna sorpresa, máxime con los papeles de Panamá de por medio.

Humala, que llegó al poder al segundo intento con un discurso que venía de la mano del socialismo bolivariano de Hugo Chávez, una vez en el poder adoptó un liberalismo económico que llevó a Perú a ser una de las economías pujantes de la región.

La cara joven de la izquierda clásica

Verónika Mendoza (Frente Amplio). Abandonó el PNP de Humala al mes de ganar las presidenciales del 2011, por la «derechización» del partido. Está en la carrera electoral por pocos meses (la edad mínima para ser presidente son sus 35 años) y escaló hasta empatar en los sondeos con Kuczynski, gracias a que la Junta Electoral impidió la candidatura de Julio Guzmán. Formada en París en Ciencias Sociales, su mensaje es el «cambio de este modelo excluyente», que predica con una voz dulce que le valió el apodo de Caperucita. Pero sus enemigos creen que es el disfraz de un lobo o una especie de Nicolás Maduro refinado.

Tecnócrata, liberal y extitular de Economía

Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos por el cambio). Ministro de Economía dos veces y de Energía, otra, fue, antes de los 30 años, asesor del presidente y director del Banco Central, por lo que debió exiliarse en EE.UU. durante la dictadura de Juan Velasco. Formado en Oxford y Princeton, representa el liberalismo económico más ortodoxo, aunque en campaña se mostró dispuesto a moderar su postura y en su último acto, en Cuzco, prometió masificar el gas natural, llevar el agua al sector rural y potenciar el turismo en la región. En el 2011 quedó tercero, contra pronóstico. Es primo del cineasta Jan Luc Godard y su mujer, de la actriz Jessica Lange.

La derecha que lucha contra su herencia

Keiko Fujimori (Fuerza Popular). Su paso a la segunda vuelta está asegurado. Otra cosa es lo que cambie de aquí al 5 de junio. En el cierre de campaña, además de prometer luchar contra la corrupción, no dudó en apelar a las mismas tácticas con las que su padre derrotó a las guerrillas para prometer solucionar el acuciante problema de la seguridad. A mitad de campaña se había comprometido a «no cometer los errores» de su progenitor, en un intento de marcar la necesaria distancia. La polémica rodea a Fujimori, sobre la que el Jurado Nacional de Elecciones aún debe resolver un recurso que solicita su exclusión por financiar ilegalmente su campaña.