¡Que Dios nos pille graduados!

Javier Guitián
Javier Guitián EN OCASIONES VEO GRELOS

OPINIÓN

EUROPA PRESS | EUROPAPRESS

17 mar 2025 . Actualizado a las 09:16 h.

La universidad pública se marchita, pero las privadas florecen como nunca. Aun sin cumplir con los estándares académicos exigidos, estas instituciones crecen al amparo de políticas que favorecen su expansión, erosionando el concepto de la educación como un derecho y transformándolo en un negocio.

De hecho, centrándome en la comunidad de Madrid, se ha convertido en la autonomía con más centros de estudios superiores privados de todo el Estado; según el último informe publicado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo, en Madrid hay el doble de universidades privadas que públicas, con trece frente a seis.

Las últimas creadas bajo la categoría de universidad han sido la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, la Unie Universidad, además de la Cunef Universidad, y la Universidad Internacional de Villanueva.

Nada importa el criterio de los rectores de las públicas: ustedes pagan y yo les doy el título.

Frente a esto, los recortes de Ayuso en las universidades públicas madrileñas «suponen una merma en los laboratorios, menos optativas, falta de libros, ausencia de congresos y goteras en muchos edificios». Los rectores han señalado que en estas condiciones no pueden garantizar la calidad de la docencia.

Si echamos un vistazo a los principales propietarios, encontramos que detrás de la mayoría de las universidades y centros privados de FP en Madrid se encuentran importantes fondos de inversión, los conocidos como fondos buitre. Se trata, por tanto, de una operación política que facilita la apertura de nuevos nichos de ganancia para los capitalistas.

Pueden ver algo similar en Valencia, en Andalucía o en las Islas Canarias; en el conjunto de nuestro país la relación públicas/privadas está ya cercana al cincuenta por ciento. Con pocas excepciones no cumplen las exigencias en sus plantillas (número de doctores, investigación, etcétera) pero la privatización de la educación pública superior está en marcha.

Como siempre, todo puede empeorar y la palma se la llevan Ayuso y la corte de los quironcitos: según se ha publicado, el Gobierno de la comunidad «abrirá las puertas de la universidad pública a las empresas privadas mediante fondos de inversión y otros mecanismos gracias a una nueva norma que se incorporará en la ley de universidades y enseñanzas superiores de la Comunidad de Madrid».

Donde hay dinero público los nuevos emprendedores buscan la pasta además de destrozar los mecanismos de igualdad; ahora le toca la educación superior. Debemos estar atentos o los niños de hoy tendrán el acceso a la educación mucho más difícil de lo que lo hemos tenido nosotros porque dependerá del dinero. ¡Qué Dios nos pille graduados!