Desnud-arte

La Voz

PONTEVEDRA

El artista Xavier Dopazo se pasea con tres chicas pintadas por Pontevedra

23 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«¿Y éstos que se supone que reivindican?», pregunta una joven. «Arte», le responde su acompañante despectivamente. La imagen que presencian no pasa desapercibida. Tres chicas con el cuerpo pintado, acompañadas del artista Xavier Dopazo, corren alegres por la calzada. Todo para poner de manifiesto que el arte en Pontevedra está vivo y que precisa apoyo institucional. Pero ante la única sede que se plantan es la Subdelegación del Gobierno. «Si eres chica, te gusta el arte y no te importa desnudarte, llámame». Este era el anuncio puesto por Xavier Dopazo, al que acudieron Tania, Silvia y Mon. Tres horas y media de pincelazos en el cuerpo y las modelos están listas para salir. ¿Algún reparo en ir desnudas? «Ninguno», dice Mon, que al igual que sus amigas, conoce por vez primera una performance en su propia piel. Puede que los nervios vayan por dentro, porque antes del gran paso una de ellas sufre un vahído. Ya en el exterior de Bellas Artes las cosas se ven por el lado positivo. «Es genial, al sol se está calentito», dice Silvia, la única que estudia la carrera artística. «Tendríais que probarlo...». A cualquier alumno de la Facultad este tipo de intervenciones le puede pasar «casi» desapercibida, pero no a los taxistas de la calle Alameda (alguno comenta la jugada por radio), a los funcionarios que se asoman a las ventanas de la Subdelegación del Gobierno o a los paseantes que vuelven la mirada. «¡Mira que caras de pasmo!», ríe Dopazo, mientras todos se acomodan en las escaleras de la sede gubernativa. Más directo es uno de los trabajadores del edificio oficial, que les grita admirado: «¡pero qué pecado más grandeeee...!» El objetivo de todo este follón no es otro que reivindicar la idea de que el arte en Pontevedra está vivo, según Dopazo. «Hay mucha gente que intenta dedicarse a esto y es necesario para ello un apoyo más fuerte por parte de las instituciones ¿dice¿. Así que más respaldo a la pintura y no tanta poesía...». El creador, que ya había realizado otro painting en Sanxenxo, añade que los jóvenes valores lo tienen cada vez más difícil para lograr exponer por vez primera su obra, «porque las galerías sólo apoyan a artistas consagrados». «El resto tenemos que hacerlo en bares y no es propio», añade, «por eso reclamamos más espacios donde realizar intervenciones». Claro que hay opiniones para todos los gustos y entre ellas, la de un joven que considera que el verdadero arte está en el cuerpo de las protagonistas, sin necesidad de pintura.